Por eso, me parece que vale la pena hablar es de si sigue siendo válida aquella preferencia por un país u otro de procedencia del instrumento. Un buen ejemplo, los Fender Road Worn están hechos en México, lo que antes hubiera comportado para muchos una especie de "degradación" en esa escalera hacia la calidad suprema. Pues parece que los Fender Road Worn son una magnífica muestra de ello, ya que -según dicen- están por encima de algunos modelos USA. Para no hablar de los Fender made in Japan, con los que hemos podido quedar impresionados con su trabajo, verdadera maravillas que en mi opinión han quedado relegadas a un segundo plano por culpa del omnipresente "made in USA"...
Con Lakland tenemos los Skyline, unos instrumentos con un acabado impresionante. Está claro que es importante el hecho de que pasan por la central de Chicago, y que llevan la misma electrónica que los USA, pero ¿Si no pasaran necesariamente por USA y lo hicieran en otro país tendrían el mismo valor para un comprador "standar" al que llamaremos X? Creo que el aspecto psicológico en la compra es importante, diría que fundamental y por eso aquello que ponen en los Lakland "Crafted in Corea/Indonesia - Completed in USA" no sea que ese comprador X le asuste que no haya pasado por países occidentales. Por eso al final, cabe preguntarse ¿Tanto me importa que esté hecho en USA? -Siempre hablando de un rango estandarizado, nada de Custom Shops ni Foderas al uso-.
Creo que dicho dogma, con el que hace unos años hubiéramos predicado va dejando de ser una verdad incuestionable.
¿Y tú, qué piensas?






