No habí
a oído lo anterior de Fito y escuchando en Spotify con detalle este disco he descubierto un sonido muy personal de bajo, se pueden distinguir detalles, trasteos, etc. Jurarí
a que es un jazz bass, pero yo tengo unas alpargatas por oídos, así que podrí
a ser cualquier otro. El caso es que en los siguientes discos el sonido de bajo es más "standard".
Claramente han respetado el sonidazo del bajo (y del artista que lo tocó). Si lo podéis oír con cascos, se nota mucho, sobre todo en la quinta "quiero beber hata perder el control".
Miguel Colino, bajista de Extremoduro fue quien tocó en este disco.... que bien suena!!!
Un saludo!!
