stoned maik escribió:(...)La verdad que esto de los viajes con el grupo es algo de otro mundo, viajas como sea y lo mejor es que ahí está la gracia.
Grandísima verdad!!!
He estado descojonándome media hora con algunos posts que hay por el hilo. Este hilo hay que guardarlo!
No cambiaría por nada aquellos años de sexo, drogas, rock'n'roll y jaimitadas en la carretera. La verdad es que me jode tener coche porque esa comodidad acaba con un montón de historias de partirse.
Allá por el año 96 nuestro baterista era el único del grupo que tenía carné y coche.
Éramos un trio, lo que facilitaba las cosas (éramos pocos y el material se minimizaba.
El coche era igualito al de la foto, lo que complicaba las cosas

(era espacio mínimo y en ese coche, por leyes de la física cuántica, el espacio se minimizaba aún más

)

.
Era cómico meter la batería al completo, el Marshall Valvestate de 12'', mi Laney de 15'' una Washburn y mi antiguo bajo y dejar las 2 plazas de delante libres.
El conductor iba más o menos bien. El guitarra y yo, compartíamos asiento.
Puede parecer simpático, pero imaginaos ir así 120 Km por Galicia (si, aquí las carreteras rectas son ciencia ficción, y es raro no encontrarte limitaciones de 50 o 70 Km hora casi todo el camino

...)
Lo mejor es que había que ir en una postura extraña para que uno de los dos pudiese camuflarse con una cazadora por si encontrábamos a los de tráfico

...Y no, nunca nos pararon.
Y como anécdota hilarante, el "Cinquito" (como le llamábamos al Renault) estuvo un par de semanas con el tubo de escape perforado (o no sé que hostias) y descargaba parte de los gases dentro del habitáculo al llevar el motor bastante revolucionado. Esto era casi todo el rato, puesto que era un coche de solo 4 marchas.
Para evitar los mareos, vómitos y dolores de cabeza mortales que nos entraban a los 20/25 minutos de empezar el viaje (supongo que por inhalación del jodido monóxido de carbono), había que ir con las ventanillas abiertas de par en par, lo cual en verano no es problema. Lo que inflaba los cojones fué que era pleno invierno, y éramos (somos) de Galicia

.
Parecía el coche del circo más feriante y trapero que hayais visto:
El "Cinquito" cargado hasta los topes, tres fulanos apretados en dos plazas, de los cuales uno, iba con la cabeza tapada con una cazadora, las ventanillas abiertas con una lluvia y un frio demenciales, y (esto es lo que veían los demás conductores que nos adelantaban flipando) un montón de paquetes y bultos atados con bolsas de plástico por todas partes para que no se mojasen las cosas.
La furgoneta de cualquier feriante parecía la limusina más glamourosa a nuestro lado.
PD: No, no era yo el que iba con la cabeza tapada siempre:

. Nos íbamos turnando todo el camino, aunque algo se podía mirar entre los pliegues...
THE WIRE: Una de las mejores obras maestras nunca filmadas...
McNulty.