Ayer acompañé a un colega a una tienda de instrumentos con la intención de ayudarle a elegir un bajo de gama baja / media modelo Jazz Bass.
Lo primero que hice fue agarrar un SX, no me hizo falta ni descolgarlo del stand, lo mismo con un squier de serie baja, en ambos fue agarrar el mástil y comprobar lo mal acabados que estaban los trastes en los extremos, descartados sin probar.
Luego pillé un squier VM 70s y un Sire Marcus Miller, otra cosa, ya se podía coger el bajo del mástil sin hacerse cortes, estuve probando ambos un buen tiempo, conectado a un ampli, El Sire muy versátil muchos botoncitos y muy cómodo de tocar, pero no me gustaba en pasivo nada, echaba mucho de menos ese tono jazz bass, el Squier VM 70s mucho mejor en ese aspecto, pero ninguno de los 2 me acababa de convencer del todo, las pastillas del squier muy flojas en cuanto a tono, le faltaba pegada y definición. Difícil decisión pero había que llevarse un bajo para el colega principiante...
Cuando fui a devolver el squier al stand donde estaba colgado, había al lado un fender JB MIM 2018 Player series, blanco, muy feo
Pues nada me lié la manta a la cabeza, le dije al colega que ese bajo era un bajo definitivo que era una cuestión de ajuste, que me lo llevaba a casa y con mis herramientas lo dejábamos fetén, dicho y hecho, tras dejar bien tallados los surcos de la cejuela, el bajo es una maravilla de cómodo, se puede ajustar con acción muy baja sin cerdeos, los trastes están muy bien nivelados y coronados, esas pastillas que lleva no tiene nada que envidiar a pastillas de gama alta, no tiene ruidos, ni siseos a pesar de comprobar que la electrónica no es CTS como en series más altas, se comporta excelente en ese sentido. El colega se fue de casa con una sonrisa que no le cabía en la cara, menudo cacharro te llevas, ya me invitarás a unas
Nunca había probado un MIM pero si varios americanos y salvo aspectos estéticos, rollos vintage tipo nitro, etc... por comodidad y sonido nada que envidiar, tampoco es un bajo barato, ya que cuesta casi 700 euros, pero los vale.
Y aprovecho para hacer un inciso, éste bajo hubiera sido muy difícil de vender con ese ajuste a alguien que no tenga conocimientos y herramientas adecuadas. Las tiendas físicas se quejan de que la gente compra por Internet, pero es que si se preocuparan de dejar finos y bien ajustados los instrumentos, ganarían mucho y podrían competir mejor, ahí queda eso.



