Publicado: 08 Feb 2010, 07:45
Pues yo creo que la cosa no es tan sencilla.
Hacer asociaciones sencillas dan teorias sencillas, que nos sirven para calmar la curiosidad. Pero creo que hay mucho que sacar...
A un electricista o encofrador, generalmente, no le desata las pasiones su trabajo. Yo era tornero fresador y pese a que mi oficio me gustaba y lo elegí yo, siempre me quedaba por subir el escalón de la realización personal a otro nivel más profundo que el de hacer matrices para Honda.
Quien opta por la música no opta solamente por un oficio, sino por... (ayayai)... ejem... una manera de comunicarse con códigos culturales (la música como cultura que es). No olvidemos que la música, a nivel humano, está hecha de sentimientos y de materiales emocionales e intelectuales. Y precisamente, estos materiales van dirigidos hacia las emociones y sentimientos de los oyentes.
Todos sabemos que el tema de las emociones y los sentimientos es difídil de barajar. Mirad por ejemplo cuantas pasiones y emociones desata un hilo sobre los bajos de cinco cuerdas o los fender activos: a la gente nos duele en el alma que nos toquen o cuestionen nuestras ideas sobre música, igual que si nos tocaran nuestras ideas más íntimas, las que conforman nuestra manera de entender la vida y la cultura.Cúantas veces habéis visto una persona mayor llorar al escuchar "El emigrante" de Molina o a la Pantoja? Eso no pasaria en un foro de electricistas, encofradores o torneros (hay foros de estos oficios?).
Los oficios de la música están íntimamente ligados a los sentimientos y emociones, y a las grandes estructuras culturales de nuestra sociedad. Como ya sabéis, las mujeres han estado vetadas a tocar ciertos instrumentos: no nos pone una pianista pero sí una bajista "que le quede bien grande el bajo" (sobran paralelismos, no). Una chica trompetista? dónde? (por lo general). Un hombre arpista?
Eso es un nivel más ligado a la cuestión de sexos.
Pero en un nivel más profundo, en la elección del instrumento, de forma totalmente libre, creo que intervienen factores de personalidad.
Va, que ya os he dado el ladrillo bastante.
Hacer asociaciones sencillas dan teorias sencillas, que nos sirven para calmar la curiosidad. Pero creo que hay mucho que sacar...
A un electricista o encofrador, generalmente, no le desata las pasiones su trabajo. Yo era tornero fresador y pese a que mi oficio me gustaba y lo elegí yo, siempre me quedaba por subir el escalón de la realización personal a otro nivel más profundo que el de hacer matrices para Honda.
Quien opta por la música no opta solamente por un oficio, sino por... (ayayai)... ejem... una manera de comunicarse con códigos culturales (la música como cultura que es). No olvidemos que la música, a nivel humano, está hecha de sentimientos y de materiales emocionales e intelectuales. Y precisamente, estos materiales van dirigidos hacia las emociones y sentimientos de los oyentes.
Todos sabemos que el tema de las emociones y los sentimientos es difídil de barajar. Mirad por ejemplo cuantas pasiones y emociones desata un hilo sobre los bajos de cinco cuerdas o los fender activos: a la gente nos duele en el alma que nos toquen o cuestionen nuestras ideas sobre música, igual que si nos tocaran nuestras ideas más íntimas, las que conforman nuestra manera de entender la vida y la cultura.Cúantas veces habéis visto una persona mayor llorar al escuchar "El emigrante" de Molina o a la Pantoja? Eso no pasaria en un foro de electricistas, encofradores o torneros (hay foros de estos oficios?).
Los oficios de la música están íntimamente ligados a los sentimientos y emociones, y a las grandes estructuras culturales de nuestra sociedad. Como ya sabéis, las mujeres han estado vetadas a tocar ciertos instrumentos: no nos pone una pianista pero sí una bajista "que le quede bien grande el bajo" (sobran paralelismos, no). Una chica trompetista? dónde? (por lo general). Un hombre arpista?
Eso es un nivel más ligado a la cuestión de sexos.
Pero en un nivel más profundo, en la elección del instrumento, de forma totalmente libre, creo que intervienen factores de personalidad.
Va, que ya os he dado el ladrillo bastante.