stoned maik escribió:El GAS o capricho es una mera cuestión de accesibilidad, poder económico y por que no llamarlo así, lujo.
Hoy en día solo hace falta poner cuatro letras en el buscador de google para encontrar infinidad de bajos en venta; caros, baratos, modernos, viejos, activos, pasivos. Cual va contigo?
Yo me planteo el hecho de la compra "indiscriminada" de bajos partiendo de la base de la necesidad. He visto auténticos titanes del groove nacidos en zonas donde tener una simple guitarra acústica con 3 cuerdas es un lujo, pero con la musicalidad innata del músico que lo hace sonar, transmite muchísimo más que la mitad de nosotros con bajos que creemos "definitivos".
Seguramente ese músico anónimo que tiene sueños húmedos con cualquier bajo de verdad con cuatro cuerdas y un imput valorará el bajo definitivo en ese que le de alas para tocar el instrumento que le deja expresar su música sin impedimentos. Nosotros, habitantes en un mar de servicios, oferta y necesidades creadas, necesitamos buscar lo mejor una y otra vez para autocomplacernos y sentir que evolucionamos. compramos un bajo nuevo para un proyecto nuevo, aprendemos a hacer slap y el bajo que usaba ya no me sirve, etc.
Creo que si como nuestros abuelos hubiésemos crecido en un entorno donde tener un bajo eléctrico era un lujo material, ese bajo, cualquiera que fuere, sería nuestro bajo definitivo.
Al final cada uno con su dinero hace lo que quiere, pero en este mundo donde cada 6 meses nos renuevan la carta de necesidades, el bajo definitivo es un termino tan utópico como la anarquía.
Yo jamás venderé mi primer bajo, nunca antes tube que romperme el lomo trabajando duro para comprarme un "capricho" y el valor que eso le confiere supera sus características técnicas y el caché que tenga en el mercado de compraventa. Todos los demás, mejores o peores, serán simples satélites en mi larga o corta carrera musical.
Valoremos más el fondo, la música, lo que conseguimos crear con nuestro instrumento y no tanto el valor de éste. Ser un buen músico y transmitir lo que quieres te hará mucho más feliz que tener el bajo que quieres sin transmitir apenas nada.
es mi humilde reflexión a este mundo capitalista inmerso en el consumo como forma de vida en vez de valorar las pequeñas cosas y la magia de la música, que al final por ello estamos todos aquí
Parafraseando a mi padre: "Estamos hartos de pan"
El bajista que he visto que más me ha impresionado, por encima de Millers, Wootens, Clarkes, Bonas..., ha sido un chavalito que vi tocar en un garito en Katmandú con un SX y un ampli roñoso. Muy lejos de lo que cualquiera consideraríamos el bajo definitivo.
Que conste que luego no voy predicando con el ejemplo y voy comprando y vendiendo bajos por puro capricho. Soy consciente de que, independientemente del bajo, jamás llegaré a tocar lo que tocaba aquel chaval
Saludos.











