Yo me estoy haciendo con un miniarsenal de bajos baratillos, concretamente cuento con un Squier Jazz Bass Vintage Modified y con un OLP conseguidos por ahí a bajo precio, precisamente porque al probarlos me dejaron pasmado. Pero tengo que hacer las siguientes consideraciones:
- Los que compré eran unidades que, después de probarlas, me convencieron. Tengo que decir que he probado otras realmente infumables.
- Tanto en sonido como en tacto están ligeramente por debajo de los auténticos, pero no muy lejos. Y en el fragor de la batalla, junto con la batería, guitarras y demás metiendo tralla, pues como que es indistinguible.
- Si eres un bajista currante que le das tralla al bajo, ahí sí que notarás diferencia en la calidad de los componentes. El Squier, por ejemplo, que lo he utilizado últimamente como bajo de batalla, se empieza a notar cierto desgaste de trastes, crujido de potes, dureza de alguna clavija, etc. que, en los Fender americanos, o en los Lakland, por ejemplo, no se ve ni por asomo.
- En resumen, para un bajista currante, nada como el tacto, sonido y durabilidad de un bajo de gama alta, pero para un principiante o catacaldos de fin de semana, pues puede ser una manera de tener un arsenal variado sin dejarse una fortuna.
