Bartok escribió:Pues respecto a lo de “primeras impresiones”…
En mi caso, antes de comprar mi Fodera, tenía tres bajos muy “clásicos”: dos 7ender Victor Bailey y un Stingray viejuno. Esos bajos eran auténticos “plug & play”: enchufarlos y, con todo plano, sonaban como se espera.
Cuando los vendí para comprar el Fodera y me llegó a casa, lo primero que hice fue enchufarlo y… se me cayó el alma al suelo. Me arrepentí muchísimo de haber vendidos tres bajos con los que estaba muy contento para comprar un Fodera, sólo por el hecho de ser un Fodera. Lo pasé realmente mal y creo que no deshice el trato porque era imposible. Es decir, forzosamente, me tuve que “adaptar” al Fodera, sí o sí.
Con el tiempo, he entendido que lo que pasó esa semana es que, justamente, no me había dado a mí mismo el tiempo suficiente para adpatarme a esta nueva herramienta.
El Fodera era mucho más bonito, mejores acabadados, pastillas, hardware, preamp… Todo en él era fantástico, excepto su sonido, que era demasiado “Hi-Fi”, en comparación a esas marcas anteriores.
Con el tiempo, he entendido que ciertas marcas (7ender, MusicMan, Ken Smith, Ampeg, EBS, Orange, Trace Elliot, etc…) tienen su sonido propio, y que ese sonido “propio” no deja de ser ciertas curvas de EQ que el fabricante aplica a sus productos, de forma sistemática, para que auditivamente, se puede asociar de forma evidente y sencilla un sonido a una marca.
Esas marcas, las comparo a los típicis dibujitos de niños, donde te dicen que colorees los huecos con en número 1 de rojo; los del número 2 en azul; y los del número 3 en verde, y al final podrás ver un bonito dibujo.
El concepto de Fodera, siguiendo este símil del dibujo, es el contrario: aquí tienes un folio en blanco y un lápiz. A partir de ahora, tú pones los límites, porque el instrumento y su electrónica no los tienen…
A día de hoy, gracias a ese tiempo “forzoso” que tuve que pasar para hacerme al Fodera, entiendo perfectamente el concepto de sonido de la marca, y lo prefiero frente a cualquier otro: este bajo tiene mil sonidos distintos, y todos increíblemente buenos.
Ahora, en términos de sonido, veo estas marcas de amplis y bajos muy limitadas. Muy buen sonido base, pero pocas variaciones al respecto.
Y por eso, cada día estoy más contento con mi Fodera, puedo decir que es el mejor bajo que he probado nunca y que, a menos que sea por necesidad económica, no me desprenderé de él nunca. Y si lo hago, sé de antemano que el bajo que compre será infinitamente más limitado que éste. Que tal vez me compense económicamente recuperar algo de efectivo, puede ser… Pero a nivel relación bajo-músico, dudo que pueda encontrar otro instrumento a la altura de éste nunca, incluso siendo Fodera, ya que he probado otros con otra configuración de pastillas que no me han tocado tanto la fibra como éste…
