Algunas veces hemos hablado de las posibilidades de repintar un instrumento Rickenbacker, y la verdad es que se trata de una operación difícil de aconsejar según quién la realice.
He visto varias veces trabajos de repintado mal hechos, y por eso quiero explicar aquí como se ha de hacer eso, ya que en estos momentos estoy fabricándome un árbol de pulido con el que espero lograr estos mismos resultados, y he hecho varias pruebas sobre las que estoy trabajando.
El barnizado original de Rickenbacker consiste en 1 o 2 capas de barniz de color (según la cobertura del tinte), aplicadas sobre una base de tapaporos transparente de secado rápido que ha sido previamente lijada hasta dejar la madera con un acabado muy fino.
Una vez aplicadas las capas de color, se elimina la pintura de los bindings mediante raspado para dejarlos visibles. Esta es una operación requiere mucha práctica, por eso los lacadores inexpertos se la evitan enmascarando esas partes, pero el problema de enmascarar es que si las capas de color son abundantes, queda un escalón muy visible entre la parte pintada y el binding, y eso delata el repintado no original inmediatamente.
Posteriormente se aplican entre 5 y 8 capas de barniz transparente tendidas a pistola una sobre otra, con un lijado entre capa y capa para eliminar impurezas.
Este barniz cura únicamente cuando se expone a la luz ultravioleta, acelerando así el proceso de secado.
La última capa se lija completamente al agua hasta que queda un acabado muy fino y sin relieves ni cráteres. Esto deja el barniz con un aspecto satinado y blancuzco, pero muy sedoso.
Finalmente esta capa de barniz se pule mecánicamente hasta dejar ese acabado espejo tan característico, operación que en la factoría realizan operarios con mucha experiencia, y que según he visto en mas de un reportaje, han aprendido el oficio de padres a hijos.
Este proceso es similar en casi todas las factorías del mundo, solo que Rickenbacker se ha hecho famosa por sus acabados tipo espejo, que se logran gracias a la superposición de las varias capas de barniz transparente en todos los colores, mientras que las demás sólo aplican capas de poliuretano incoloro exclusivamente en los acabados transparentes como los sunburst, pero nunca en los colores sólidos.
La factoría Rickenbacker aconseja volver a lijar y pulir los instrumentos para recuperar el brillo original siempre que sea posible, pues llevan tantas capas que esa operación es factible. Al menos eso es lo que dice su presidente John Hall a través del foro oficial de la marca.
Algunas veces, el barniz está tan dañado que la madera ha quedado desprovista de la capa protectora, ya sea por desgaste, o por golpes que han hecho saltar la laca dejando pequeños cráteres y marcas profundas. Es entonces cuando algunas personas se plantean repintarlos.
Cuando estos instrumentos se repintan mediante varias capas de barniz teñido, dejando texturas de piel de naranja tan visibles como un caso que he comentado en otro hilo, y sin hacer el paso de pulido mecánico final. No me queda otra que decir que es una chapuza barata.
Sobre todo cuando ni siquiera han barnizado el diapasón, como en las guitarras originales.
Lo siento mucho porque se que la gente pone toda la buena fe del mundo en estas tareas, pero eso no quita que estén mal hechas.
Más vale decapar completamente el barniz y dejar la madera vista para acabarlo al aceite, como lo tiene ahora Sir Paul McCartney.
Si lo que se pretende es restaurar el color con el característico efecto espejo de estos instrumentos, es mejor asegurarse de que lo realiza un especialista capaz de dedicarle el tiempo y los recursos necesarios, o el resultado no quedará bien.