Análisis Combo Marshall MB4210 + Pantalla Marshall MBC115
Publicado: 30 May 2010, 17:58
Compré este conjunto por recomendaciones de algunos usuarios de este foro (creo recordar a Bishi y no sé si a alguien más) y quiero daros mi opinión sobre él:
1.- Precio.
Adquirido en Digital Village (dv247.com), una tienda online inglesa, el conjunto viene a salir por algo menos de 600€ (aprovechando la buena relación que hay entre la libra y el euro. El ampli me costó algo menos de 400€ y la pantalla me costó unos 200€.
2.- Añadidos.
El amplificador está preparado para la corriente inglesa (235V) y sus enchufes, que en el continente no son válidos. DV247 tiene la delicadeza de mandarte gratis el adaptador. Si lo compráis aquí, supongo que no habrá necesidad de estas cosas.
Otros añadidos son el cable que trae la pantalla para poder conectarse al ampli, el manual de especificaciones técnicas y un conmutador (switch) de suelo (un pedal, vaya) para cambiar el canal de válvula y de transistor.
3.- General
El amplificador trabaja a 350W, a 4ohmios, solo, y si lo conectas a la pantalla funciona a 450W a 2ohmios.
Tiene un previo con una válvula y clasifica el sonido en un canal que llaman “clásico” y otro que llaman “moderno”. Cada uno de ellos tiene sus propias opciones que luego explicaré.
El amplificador (es un combo) lleva dos bafles de diez pulgadas.
4.- Sonido
Es un amplificador que a mí me parece bastante versátil. Hay un mundo de diferencia entre los sonidos más extremos que se le pueden sacar.
Los sonidos del canal “moderno” parecen más orientados a tocar slap porque son ricos en agudos y bastante bien definidos. Tiene ecualizador de graves, medios y agudos y un selector de cuál es la frecuencia de medios que quieres afectar. Tal vez echaría en falta un ecualizador más preciso, porque a mi modo de ver, tener un potenciómetro que afecta a otro potenciómetro es bastante tonto, pero supongo que mejor tener un potenciómetro para ajustar los medios y que éste sea variable que no un ecualizador con (sólo) dos medios.
Los sonidos del canal clásico son buenos. A mí me gusta bastante el efecto brusco de tocar sólo con una pastilla o con la otra, porque se nota muchísimo al pasar por el ampli. Un cierto trasteo –tocando agresivamente, a púa- se vuelve muy cañero.
El canal clásico tiene un control de ganancia muy interesante, un control de agudos y otro de graves y otros dos que asemejan a los del canal “moderno”: un selector de timbres más o menos saturados –que se combina muy bien con el control de ganancia- y un potenciador de este control de timbres (para graduar la cantidad de “color” que queremos ponerle al sonido).
La gracia del ampli es que los canales se pueden mezclar, de manera que también se pueden mezclar los potenciómetros de ambos. Yo aún no me he metido con eso (estoy aún explorando el canal “clásico” y cuando lo controle más o menos bien, entonces iré al “moderno”: no tengo tanto tiempo libre, jeje) pero pienso que puede ofrecer mucha variedad, e infinitos matices.
Con la pantalla conectada, la sensación gana mucho en graves, aunque posiblemente pierda un poco en matices. A la pantalla le tengo apagados los tweeters, eso también es cierto. Como veis, este análisis es superficial. Aún no me he encerrado mis buenas tres horas con el ampli para saber de lo que es realmente capaz. Pero pensar que aunque lo haga aún tendrá con qué sorprenderme creo que es positivo.
5.- Mi uso
Yo uso este ampli con un Jazz Bass Fender normalmente para hacer rock, tocando a púa más frecuentemente que con los dedos. Busco sonidos entre los del punkrock más natural como el de Social Distortion, parte del rock postgrunge de los noventa, el rock escandinavo (p. ej. Gluecifer, aunque algo menos distorsionado) o el AOR de Queens of the Stone Age. Por lo que vengo tocando, este ampli no me decepciona. Para este tipo de música funciona bastante decentemente, sobre todo en el canal “clásico”, subiéndole la ganancia.
Pude probar un Ampeg caro (no recuerdo el modelo, de cabezal y pantalla) y, qué cojones, me gustó bastante más que mi Marshall, pero es cierto que aquello no costaba 600€.
Sinceramente, creo que es una buena elección para quien, como yo, tenga que comprarse instrumentos, pagar fianza del local –y mil gastos más- y no ande boyante. ¿Que algún día tendré el super-Ampeg? Eso está claro, (y un buen P Bass, y un Thunderbird, y...) pero por ahora creo que el Marshall, por ese precio, está no bien sino muy bien.
Nota: estoy bastante verde en las cuestiones de bajos y amplis. Si me equivoco en algo, decídmelo. Si hay alguna cosa que queráis saber de este ampli también me lo podéis preguntar y lo pruebo en el local.
1.- Precio.
Adquirido en Digital Village (dv247.com), una tienda online inglesa, el conjunto viene a salir por algo menos de 600€ (aprovechando la buena relación que hay entre la libra y el euro. El ampli me costó algo menos de 400€ y la pantalla me costó unos 200€.
2.- Añadidos.
El amplificador está preparado para la corriente inglesa (235V) y sus enchufes, que en el continente no son válidos. DV247 tiene la delicadeza de mandarte gratis el adaptador. Si lo compráis aquí, supongo que no habrá necesidad de estas cosas.
Otros añadidos son el cable que trae la pantalla para poder conectarse al ampli, el manual de especificaciones técnicas y un conmutador (switch) de suelo (un pedal, vaya) para cambiar el canal de válvula y de transistor.
3.- General
El amplificador trabaja a 350W, a 4ohmios, solo, y si lo conectas a la pantalla funciona a 450W a 2ohmios.
Tiene un previo con una válvula y clasifica el sonido en un canal que llaman “clásico” y otro que llaman “moderno”. Cada uno de ellos tiene sus propias opciones que luego explicaré.
El amplificador (es un combo) lleva dos bafles de diez pulgadas.
4.- Sonido
Es un amplificador que a mí me parece bastante versátil. Hay un mundo de diferencia entre los sonidos más extremos que se le pueden sacar.
Los sonidos del canal “moderno” parecen más orientados a tocar slap porque son ricos en agudos y bastante bien definidos. Tiene ecualizador de graves, medios y agudos y un selector de cuál es la frecuencia de medios que quieres afectar. Tal vez echaría en falta un ecualizador más preciso, porque a mi modo de ver, tener un potenciómetro que afecta a otro potenciómetro es bastante tonto, pero supongo que mejor tener un potenciómetro para ajustar los medios y que éste sea variable que no un ecualizador con (sólo) dos medios.
Los sonidos del canal clásico son buenos. A mí me gusta bastante el efecto brusco de tocar sólo con una pastilla o con la otra, porque se nota muchísimo al pasar por el ampli. Un cierto trasteo –tocando agresivamente, a púa- se vuelve muy cañero.
El canal clásico tiene un control de ganancia muy interesante, un control de agudos y otro de graves y otros dos que asemejan a los del canal “moderno”: un selector de timbres más o menos saturados –que se combina muy bien con el control de ganancia- y un potenciador de este control de timbres (para graduar la cantidad de “color” que queremos ponerle al sonido).
La gracia del ampli es que los canales se pueden mezclar, de manera que también se pueden mezclar los potenciómetros de ambos. Yo aún no me he metido con eso (estoy aún explorando el canal “clásico” y cuando lo controle más o menos bien, entonces iré al “moderno”: no tengo tanto tiempo libre, jeje) pero pienso que puede ofrecer mucha variedad, e infinitos matices.
Con la pantalla conectada, la sensación gana mucho en graves, aunque posiblemente pierda un poco en matices. A la pantalla le tengo apagados los tweeters, eso también es cierto. Como veis, este análisis es superficial. Aún no me he encerrado mis buenas tres horas con el ampli para saber de lo que es realmente capaz. Pero pensar que aunque lo haga aún tendrá con qué sorprenderme creo que es positivo.
5.- Mi uso
Yo uso este ampli con un Jazz Bass Fender normalmente para hacer rock, tocando a púa más frecuentemente que con los dedos. Busco sonidos entre los del punkrock más natural como el de Social Distortion, parte del rock postgrunge de los noventa, el rock escandinavo (p. ej. Gluecifer, aunque algo menos distorsionado) o el AOR de Queens of the Stone Age. Por lo que vengo tocando, este ampli no me decepciona. Para este tipo de música funciona bastante decentemente, sobre todo en el canal “clásico”, subiéndole la ganancia.
Pude probar un Ampeg caro (no recuerdo el modelo, de cabezal y pantalla) y, qué cojones, me gustó bastante más que mi Marshall, pero es cierto que aquello no costaba 600€.
Sinceramente, creo que es una buena elección para quien, como yo, tenga que comprarse instrumentos, pagar fianza del local –y mil gastos más- y no ande boyante. ¿Que algún día tendré el super-Ampeg? Eso está claro, (y un buen P Bass, y un Thunderbird, y...) pero por ahora creo que el Marshall, por ese precio, está no bien sino muy bien.
Nota: estoy bastante verde en las cuestiones de bajos y amplis. Si me equivoco en algo, decídmelo. Si hay alguna cosa que queráis saber de este ampli también me lo podéis preguntar y lo pruebo en el local.