Bueno, volviendo al origen del topic... por desgracia, esto, como tantas otras cosas, no es la primera vez.
A principios de los años 80 ya hubo restricciones en distintas variedades de árboles (prefiero decir árboles, como ente vivo, que maderas).
El palorrosa brasileño mucho tiempo atrás se dejó de trabajar... y se pasó al indio.
Después la caoba. Pero siempre se descubren nuevos territorios con árboles que pertenecen a la misma especie.
Entonces, a finales de los 70 y principios de los 80, varios fabricantes apostaron por otros materiales.
Era la época en que Tokai sacó las guitarras Talbo (con cuerpo de aluminio). Gibson hizo las gitarras Sonex. Ovation las Viper...
Los fabricantes que más éxito tuvieron con las resinas fueron los que hicieron bajos (Status, Modulus graphite, Steinberger...).
Cuando se quiso hacer esto en guitarras (como el fabricante europeo "Bond") no tuvo éxito.
Los bajistas hemos estado más abiertos a los nuevos materiales, pero unas décadas después, la demanda (otra vez los mercados

) han ganado.
En vez de seguir haciendo instrumentos de materiales alternativos, se ha ido invadiendo nuevos territorios vírgenes de variedades arbóreas similares a las necesitadas (y casi siempre más económicas, por estar en países subdesarrollados: no arce canadiense, sino...

).
Traduzcamos lo de la demanda y los mercados por "un músico que va a la tienda y quiere una guitarra (o bajo) de madera; y además de "tal" madera".
Ahora viene la segunda parte: cuántos guitarristas que no quisieron la Tokai Talbo la distinguirían en una grabación de otras guitarras hechas con maderas selectas, cuando le meten diezmil pedales antes de procesar la señal....
Creo que cuanto más puro quieres el sonido (sin efectos, etc) es cuando más se aprecian las maderas. Pero me da que cada vez el sonido es más fuego de artificio
