BOSS ME20B review
Publicado: 01 Nov 2012, 01:34
Hola a todos;
He utilizado el buscador, remontándome a fechas tempranas del 2010 sin encontrar una review de esta pedalera y, dado que veo que hay compañeros que tienen las dudas que yo tenía cuando la compré, me he animado a dejaros mis impresiones. Pido perdón por hacerla tan extensa, pero dado que no es un simple pedal sino que presenta multitud de opciones, no veo forma breve de explicar su funcionamiento y que además sea también una review útil… así que he dado una disertación extensa. Sorry.
Dado que no he usado nunca ningún otro multiefectos, ni en formato pedal ni en formato rack, no puedo comparar, de modo que no voy a puntuar nada, sino sólo a explicar su funcionamiento y dar mis impresiones, y ya que cada uno puntúe después, cada cual conforme a su experiencia. No profundizo en la calidad de los efectos, porque son efectos Boss, es decir, es la misma que la de los pedales independientes (es como tener todos los pequeños boss aquí metidos), salvo que la pedalera es digital y no analógica, pero el resultado por lo que he podido comparar con pedales independientes, es idéntico. En todo caso, quedo a vuestra disposición para resolver cualquier duda que no haya conseguido despejar. He de decir que llevo ya unos años usando esta pedalera, tanto en casa como en ensayos y en múltiples directos, por lo que creo que la conozco bien y estoy muy contento con ella. La recomendaré a cualquiera que me pregunte.
Al turrón:
En un primer vistazo observamos que la pedalera presenta un control de volumen de salida general fácilmente accesible, independiente del volumen de los efectos programables que, junto con un pedal de expresión independiente de este volúmen, ya la pone por delante de otras pedaleras similares. He de decir que el pedal de expresión es muy sólido, tiene un recorrido razonable y, además, puede ser programado en cuanto a sensibilidad para que no te pelees con él y podáis llevaros bien; si levantas del todo el pedal de expresión, actuará como un “mute” ; por otro lado, si llevas el pedal hasta el fondo y mantienes un poco de presión, cambia a un wah wah un poco ruidoso, es cierto, pero cuando consigues acallar la chicharra gracias a la ecualización, consigues que sea un wah muy divertido y eficaz, puesto que le puedes añadir todos los efectos de la pedalera.
Lo que me atrajo respecto de otros del mismo rango de precios, además de lo anterior, es el inmediato acceso al control sobre los efectos, porque presenta más botones frente a otras pedaleras más compactas, lo que también puede ser visto como un inconveniente al hacerle aumentar su tamaño, pero que yo veo como una ventaja porque hace a la pedalera más intuitiva que otras. La carcasa es metálica (no de plástico sobre estructura metálica como otras de la competencia), lo que la hace más fácil de limpiar, más dura, pero algo más pesada que otras, aunque no tanto como para no poder ir en el bolsillo de la funda del bajo.

La alimentación, Boss la vende a parte (9V) y eso encarece algo el precio, pero merece la pena. Puede funcionar con pilas 6 pilas AA (curiosamente no lleva de 9V), pero si le das uso continuado es muy recomendable pagar más y hacerte con la alimentación.
En cuanto a las salidas y entradas presenta una sola entrada (nada de jacks diferenciados para bajos activos y pasivos), una entrada de Jack pequeña para conectar el MP3, CD, Ipod… o cualquier señal externa sin control de volumen independiente (te obliga a utilizar el volumen del Ipod), tiene dos jacks de salida para conectarte en mono o en estéreo a dos amplis, incorpora salida de cascos sin volumen independiente (ojo también, que es jack grande y a lo mejor necesitáis adaptador) y salida para pedal controlador de BOSS para programarle determinadas funciones (la más útil es la de subir y bajar de banco en el modo memoria, como veremos más adelante). No trae salida USB o salidas XLR para mesa, como otras pedaleras más caras, y las instrucciones no especifican si las salidas jack son balanceadas o no (yo creo que sí son balanceadas, pero no la he usado para grabar, de modo que no puedo especificaros nada más).

Una vez encendido, el aparato presenta dos modos de funcionamiento:
- Modo Libre: presenta tres pedales pequeños, programables con un efecto cada uno, de modo que puedes mezclar hasta tres efectos a la vez. Puedes no tener seleccionado ninguno y entonces sonará sólo tu bajo, aunque puedes aplicarle el “bass enhance” y el “noise supressor” que son efectos independientes del resto y pueden ser añadidos en todo momento, en cualquiera de los modos.
Así, sobre la señal limpia del bajo (sin ningún pedal o patch pisado) podemos añadir:
A) “Noise supresor”: tienes un botón para añadir y otro para restar efecto, reduciendo ruido o no (ojo no tienes un botón para conectarlo o desconectarlo, sino uno para añadir y otro para restar, por lo que hay que vigilar el nivel aplicado, porque un nivel alto de efecto puede traducirse en una señal débil, y un nivel bajo puede hacer que al añadir efectos la pedalera “meta ruido”).
B) Un botón de “Bass Enhance” (un solo botón que conecta y desconecta el efecto) para realzar los graves, y que, una vez activado, se aplicará a todos los efectos que actives. La señal puede realzarse o rebajarse manteniendo pulsado el botón de “Bass Enhance” y dándole a las teclas de subir y bajar del “noise supressor”.
A estos dos efectos puedes añadir el resto de efectos, los cuales se reparten entre los tres pedales:
Al pedal Nº1 puedes asignarle: tres tipos de wah wah automático (menos ruidosos que si asignas el wah al pedal de expresión), un defreter (efecto “bajo sin trastes”, este efecto no vale mucho, la verdad), y un octavador (éste sí es interesante y está muy logrado).
Al pedal Nº2 puedes asignarle: compresor (es como el compresor CS-3 de Boss), overdrive (me ha gustado mucho), distorsión (un poco chillona, hay que domarla con la EQ), una combinación de estos dos, y dos tipos de sintentizadores (yo a los sintes no les he sacado partido, pero es por cuestión de gustos).
Al pedal Nº 3: dos tipos diferentes de delay (muy conseguidos), phaser (no vale mucho), flanger, chorus, una combinación de chorus y delay, y por último una reverb.
Este modo de presentar los efectos hace que no puedas combinar el compresor y la overdrive, o uno de los wah wah automáticos y el octavador, porque son efectos asignados al mismo pedal o patch, y sólo puedes asignar un efecto a cada pedal. Es decir: los efectos asignables al pedal Nº1 no pueden ser asignados al Nº2 ni al Nº3, cada uno tiene su grupo, como hemos visto arriba, y de ese grupo sólo puedes elegir uno.
Para operar con los efectos tienes cuatro potenciómetros, que actúan en un rango de 0 a 50, siendo el 25 el punto neutro en el que normalmente no añade ni quita nada ( de 24 a 0 va restando, y de 26 a 50 va sumando). Así:
Paso 1.- LEDS: hay que seleccionar el led que quieres aplicar y, como es lógico, no puedes tener encendidas dos leds a la vez, para apagar una tienes que encender otra, lo que hace que siempre tenga que haber una led encendida o, lo que es lo mismo, la pedalera no puede bloquearse para evitar mover nada por error, así que tienes que tener cuidado con los potenciómetros. Tienes 3 leds destinadas a efectos (de arriba abajo son la primera la segunda y la tercera), asociada cada una a uno de los tres pedales o bloques de efectos, de tal forma que al encenderse hace que los cuatro potenciómetros afecten a ese pedal o bloque de efectos (es decir no tienes que haber pisado el pedal para variar el efecto, sólo tienes que seleccionar el led). La cuarta led está asociada a la EQ, de la que creo que obtienes los mejores resultados si te mantienes entre las diez y las dos según las manillas del reloj, manteniéndote moderado obtienes buenos resultados en mi opinión (llevándola al extremo la EQ no vale mucho), con mejor respuesta en los graves que en los agudos (los graves permiten ser más generoso con los potenciómetros). La EQ se aplica a todos los efectos una vez accionas los potenciómetros (no tiene botón de activar y desactivar), pero si dejas los potenciómetros en 25 puedes olvidarte de ella y acudir a la EQ del ampli o del previo (lo que yo recomiendo). La quinta led es la del “EZ EDIT” o generador automático de efectos, que puede ser divertido durante un rato tocando sólo en casa, pero que no te aporta nada para un directo.
Paso 2.- Una vez seleccionada una led de efectos, con el potenciómetro de más a la izquierda seleccionas el efecto que quieres asignar. Si tienes seleccionada la primera led (la superior), mostrará un rango del 1 al 5, siendo el 5 el octavador. Si tienes seleccionada la segunda led, mostrará un rango del 1 al 6, siendo el 1 el compresor, por ejemplo…
Paso 3.- con los otros tres potenciómetros operas sobre el efecto. El potenciómetro de más a la derecha suele ser el de señal del efecto, por lo que habitualmente tendrás dos potenciómetros para jugar con el efecto, en mi opinión suficiente (si quieres un compresor con funciones de attack y decay, esta pedalera no te vale, pero tampoco te valdría el pedal compresor de Boss CS-3, claro). El funcionamiento de todos los efectos es bastante intuitivo, y dado que tienes etiquetas básicas en la propia pedalera, en directo y con poca luz puedes variar el sonido sin mucho sufrimiento y sin tener que acudir a las instrucciones (nunca te vas a preguntar ¿y esto cómo se hacía?).
Paso 4.- seleccionar el pedal (1, 2 ó 3, según el caso) para activar el efecto o desactivarlo. Aunque sea digital, en este sentido funciona como un pedal analógico, y aunque apagues la pedalera, recojas y te vayas a casa, la próxima vez que enciendas la última señal programada te estará esperando, a pesar de que se trate del “modo libre”.
- Modo Memoria: aquí puedes dejar grabados los efectos o combinaciones de efectos que has descubierto en el modo libre, para un acceso rápido e inmediato. Se conecta/desconecta pisando a la vez los pedales 2 y 3 (no es necesario ser muy preciso ni tener mucha puntería, es muy fácil y accesible), y se muestra activado por un punto rojo en la pantalla (no hay confusión posible con el modo libre).
Tienes diez bancos de memoria, y cada banco tiene tres memorias (o patches) para grabar un solo efecto, o una combinaciones de varios efectos (cada patch está representado por cada pedal: 1, 2 ó 3) o puedes grabar un patch sin efectos, dejarlo vacío para que suene sólo tu bajo, lo que recomiendo para poder conectar y jugar con otros efectos externos, pues en el modo memoria siempre tienes que tener conectado uno de los patches y, si no te lo dejas preparado así, siempre sonaría un efecto y para obtener un sonido limpio te obligaría a salir al modo libre pisando el pedal 2 y el 3 a la vez, lo que en medio de un directo es algo engorroso (es más fácil pisar un solo pedal que dos). Para subir o bajar de banco puedes pulsar las teclas del “noise supressor”, conectar un pedal programable de Boss FS5U ó FS6U (que te tienes que comprar a parte), o también hay un modo (más lento) de hacerlo con los pedales: debes mantener pulsado el pedal que esté iluminado en ese momento hasta que los tres pedales parpadeen ; en ese momento el pedal 1 baja hacia el banco Nº1 (igual el botón de bajar del “noise supressor”), el pedal 2 sube, el pedal 3 sale del “modo búsqueda” ; cuando hayas llegado al banco deseado (los tres pedales siguen parpadeando aunque hayas pulsado el pedal 3), ya sólo debes pulsar el patch que ibas buscando. Es en ese momento cuando la pedalera aplica el sonido grabado en el patch seleccionado y los pedales dejan de parpadear, es decir, que la búsqueda no altera para nada el sonido, pudiendo buscar el sonido guardado mientras tocas si se te ha olvidado ponerlo al principio de la canción. Este cambio de patch sin alteración de sonido es ideal para fabricarte un efecto booster, por ejemplo (grabándote el mismo sonido en el patch 1 y en el 2 de un mismo banco de memoria, pero añadiendo en uno de ellos un volumen de salida de la pedalera y/o del efecto más alto, y elevando los medios y agudos con la EQ, por ejemplo), o poder cambiar de sonido limpio a distorsión sin el molesto “clack” que a veces hacen los pedales analógicos.
Una vez seleccionado uno de los patches en uno de los diez bancos de memoria, también puedes variar el efecto o conjunto de efectos que hubieras grabado anteriormente. Si actúas sobre los potenciómetros directamente, cambiarás el sonido (es decir, no por estar en modo memoria se quedan bloqueados). Ahora bien, en cuanto cambies de patch y vuelvas al anterior recuperas el sonido grabado perdiendo todas las variaciones realizadas (lo que es muy útil como “salvavidas” por si mueves algún potenciómetro por error, o alguien te pisa la pedalera y mueve algo). Para guardar las modificaciones realizadas deber pulsar el botón “write”, luego seleccionar el banco y el patch donde quieres grabarlo, y luego pulsar de nuevo “write” (si lo pulsas dos veces seguidas, grabarás el nuevo sonido en el patch que tenías seleccionado desde el principio, y si sólo has pulsado sólo una vez el botón “write” y luego pulsas el botón “Exit/Edit” saldrás sin guardar nada, por si te lo has pensado mejor).
Si quieres ver los efectos que tienes guardados en uno de los patches, puedes pulsar el botón “Exit/Edit” y pasarás al modo “edición” en el que la pedalera funciona igual que en el modo libre (pero la pantalla muestra “Ed” para que no te confundas), si pulsas de nuevo el botón “Exit/Edit” saldrás sin guardar nada y volverás al modo memoria, da igual que hayas modificado algo (para guardar alguna modificación hecha en el modo “edición” tienes que pulsar “write” dos veces, o bien pulsarlo una vez, seleccionar otro banco y/u otro patch y pulsar de nuevo “write”, como ya hemos dicho antes).
A todo ello hay que sumarle la función de afinador. Pulsando en cualquiera de los modos (libre o memoria) el pedal 1 y el 2 a la vez, pasas a un afinador digital (puedes incluso variarle la afinación con los botones de subir y bajar del “noise supressor”). Ojo, porque aunque lo reduce bastante, no mutea el sonido, de modo que si te quieres afinar sin que suene nada de nada debes bajar el sonido del ampli o del pedal de expresión, pues si bajas el del instrumento no le llega sonido a la pedalera y no podrás afinarte.
Con esto y a grandes rasgos os habéis asomado al funcionamiento de la Boss ME 20 B. Sólo queda por añadir que, en mi opinión, sin efectos aplicados la pedalera no altera el sonido del instrumento, aunque según las especificaciones el jack de salida es a -10dbu, por lo que si tu bajo tiene una señal débil, siempre vas a necesitar de algún efecto conectado para poder darle volumen a tu señal.
Un saludo a todos!!
He utilizado el buscador, remontándome a fechas tempranas del 2010 sin encontrar una review de esta pedalera y, dado que veo que hay compañeros que tienen las dudas que yo tenía cuando la compré, me he animado a dejaros mis impresiones. Pido perdón por hacerla tan extensa, pero dado que no es un simple pedal sino que presenta multitud de opciones, no veo forma breve de explicar su funcionamiento y que además sea también una review útil… así que he dado una disertación extensa. Sorry.
Dado que no he usado nunca ningún otro multiefectos, ni en formato pedal ni en formato rack, no puedo comparar, de modo que no voy a puntuar nada, sino sólo a explicar su funcionamiento y dar mis impresiones, y ya que cada uno puntúe después, cada cual conforme a su experiencia. No profundizo en la calidad de los efectos, porque son efectos Boss, es decir, es la misma que la de los pedales independientes (es como tener todos los pequeños boss aquí metidos), salvo que la pedalera es digital y no analógica, pero el resultado por lo que he podido comparar con pedales independientes, es idéntico. En todo caso, quedo a vuestra disposición para resolver cualquier duda que no haya conseguido despejar. He de decir que llevo ya unos años usando esta pedalera, tanto en casa como en ensayos y en múltiples directos, por lo que creo que la conozco bien y estoy muy contento con ella. La recomendaré a cualquiera que me pregunte.
Al turrón:
En un primer vistazo observamos que la pedalera presenta un control de volumen de salida general fácilmente accesible, independiente del volumen de los efectos programables que, junto con un pedal de expresión independiente de este volúmen, ya la pone por delante de otras pedaleras similares. He de decir que el pedal de expresión es muy sólido, tiene un recorrido razonable y, además, puede ser programado en cuanto a sensibilidad para que no te pelees con él y podáis llevaros bien; si levantas del todo el pedal de expresión, actuará como un “mute” ; por otro lado, si llevas el pedal hasta el fondo y mantienes un poco de presión, cambia a un wah wah un poco ruidoso, es cierto, pero cuando consigues acallar la chicharra gracias a la ecualización, consigues que sea un wah muy divertido y eficaz, puesto que le puedes añadir todos los efectos de la pedalera.
Lo que me atrajo respecto de otros del mismo rango de precios, además de lo anterior, es el inmediato acceso al control sobre los efectos, porque presenta más botones frente a otras pedaleras más compactas, lo que también puede ser visto como un inconveniente al hacerle aumentar su tamaño, pero que yo veo como una ventaja porque hace a la pedalera más intuitiva que otras. La carcasa es metálica (no de plástico sobre estructura metálica como otras de la competencia), lo que la hace más fácil de limpiar, más dura, pero algo más pesada que otras, aunque no tanto como para no poder ir en el bolsillo de la funda del bajo.

La alimentación, Boss la vende a parte (9V) y eso encarece algo el precio, pero merece la pena. Puede funcionar con pilas 6 pilas AA (curiosamente no lleva de 9V), pero si le das uso continuado es muy recomendable pagar más y hacerte con la alimentación.
En cuanto a las salidas y entradas presenta una sola entrada (nada de jacks diferenciados para bajos activos y pasivos), una entrada de Jack pequeña para conectar el MP3, CD, Ipod… o cualquier señal externa sin control de volumen independiente (te obliga a utilizar el volumen del Ipod), tiene dos jacks de salida para conectarte en mono o en estéreo a dos amplis, incorpora salida de cascos sin volumen independiente (ojo también, que es jack grande y a lo mejor necesitáis adaptador) y salida para pedal controlador de BOSS para programarle determinadas funciones (la más útil es la de subir y bajar de banco en el modo memoria, como veremos más adelante). No trae salida USB o salidas XLR para mesa, como otras pedaleras más caras, y las instrucciones no especifican si las salidas jack son balanceadas o no (yo creo que sí son balanceadas, pero no la he usado para grabar, de modo que no puedo especificaros nada más).

Una vez encendido, el aparato presenta dos modos de funcionamiento:
- Modo Libre: presenta tres pedales pequeños, programables con un efecto cada uno, de modo que puedes mezclar hasta tres efectos a la vez. Puedes no tener seleccionado ninguno y entonces sonará sólo tu bajo, aunque puedes aplicarle el “bass enhance” y el “noise supressor” que son efectos independientes del resto y pueden ser añadidos en todo momento, en cualquiera de los modos.
Así, sobre la señal limpia del bajo (sin ningún pedal o patch pisado) podemos añadir:
A) “Noise supresor”: tienes un botón para añadir y otro para restar efecto, reduciendo ruido o no (ojo no tienes un botón para conectarlo o desconectarlo, sino uno para añadir y otro para restar, por lo que hay que vigilar el nivel aplicado, porque un nivel alto de efecto puede traducirse en una señal débil, y un nivel bajo puede hacer que al añadir efectos la pedalera “meta ruido”).
B) Un botón de “Bass Enhance” (un solo botón que conecta y desconecta el efecto) para realzar los graves, y que, una vez activado, se aplicará a todos los efectos que actives. La señal puede realzarse o rebajarse manteniendo pulsado el botón de “Bass Enhance” y dándole a las teclas de subir y bajar del “noise supressor”.
A estos dos efectos puedes añadir el resto de efectos, los cuales se reparten entre los tres pedales:
Al pedal Nº1 puedes asignarle: tres tipos de wah wah automático (menos ruidosos que si asignas el wah al pedal de expresión), un defreter (efecto “bajo sin trastes”, este efecto no vale mucho, la verdad), y un octavador (éste sí es interesante y está muy logrado).
Al pedal Nº2 puedes asignarle: compresor (es como el compresor CS-3 de Boss), overdrive (me ha gustado mucho), distorsión (un poco chillona, hay que domarla con la EQ), una combinación de estos dos, y dos tipos de sintentizadores (yo a los sintes no les he sacado partido, pero es por cuestión de gustos).
Al pedal Nº 3: dos tipos diferentes de delay (muy conseguidos), phaser (no vale mucho), flanger, chorus, una combinación de chorus y delay, y por último una reverb.
Este modo de presentar los efectos hace que no puedas combinar el compresor y la overdrive, o uno de los wah wah automáticos y el octavador, porque son efectos asignados al mismo pedal o patch, y sólo puedes asignar un efecto a cada pedal. Es decir: los efectos asignables al pedal Nº1 no pueden ser asignados al Nº2 ni al Nº3, cada uno tiene su grupo, como hemos visto arriba, y de ese grupo sólo puedes elegir uno.
Para operar con los efectos tienes cuatro potenciómetros, que actúan en un rango de 0 a 50, siendo el 25 el punto neutro en el que normalmente no añade ni quita nada ( de 24 a 0 va restando, y de 26 a 50 va sumando). Así:
Paso 1.- LEDS: hay que seleccionar el led que quieres aplicar y, como es lógico, no puedes tener encendidas dos leds a la vez, para apagar una tienes que encender otra, lo que hace que siempre tenga que haber una led encendida o, lo que es lo mismo, la pedalera no puede bloquearse para evitar mover nada por error, así que tienes que tener cuidado con los potenciómetros. Tienes 3 leds destinadas a efectos (de arriba abajo son la primera la segunda y la tercera), asociada cada una a uno de los tres pedales o bloques de efectos, de tal forma que al encenderse hace que los cuatro potenciómetros afecten a ese pedal o bloque de efectos (es decir no tienes que haber pisado el pedal para variar el efecto, sólo tienes que seleccionar el led). La cuarta led está asociada a la EQ, de la que creo que obtienes los mejores resultados si te mantienes entre las diez y las dos según las manillas del reloj, manteniéndote moderado obtienes buenos resultados en mi opinión (llevándola al extremo la EQ no vale mucho), con mejor respuesta en los graves que en los agudos (los graves permiten ser más generoso con los potenciómetros). La EQ se aplica a todos los efectos una vez accionas los potenciómetros (no tiene botón de activar y desactivar), pero si dejas los potenciómetros en 25 puedes olvidarte de ella y acudir a la EQ del ampli o del previo (lo que yo recomiendo). La quinta led es la del “EZ EDIT” o generador automático de efectos, que puede ser divertido durante un rato tocando sólo en casa, pero que no te aporta nada para un directo.
Paso 2.- Una vez seleccionada una led de efectos, con el potenciómetro de más a la izquierda seleccionas el efecto que quieres asignar. Si tienes seleccionada la primera led (la superior), mostrará un rango del 1 al 5, siendo el 5 el octavador. Si tienes seleccionada la segunda led, mostrará un rango del 1 al 6, siendo el 1 el compresor, por ejemplo…
Paso 3.- con los otros tres potenciómetros operas sobre el efecto. El potenciómetro de más a la derecha suele ser el de señal del efecto, por lo que habitualmente tendrás dos potenciómetros para jugar con el efecto, en mi opinión suficiente (si quieres un compresor con funciones de attack y decay, esta pedalera no te vale, pero tampoco te valdría el pedal compresor de Boss CS-3, claro). El funcionamiento de todos los efectos es bastante intuitivo, y dado que tienes etiquetas básicas en la propia pedalera, en directo y con poca luz puedes variar el sonido sin mucho sufrimiento y sin tener que acudir a las instrucciones (nunca te vas a preguntar ¿y esto cómo se hacía?).
Paso 4.- seleccionar el pedal (1, 2 ó 3, según el caso) para activar el efecto o desactivarlo. Aunque sea digital, en este sentido funciona como un pedal analógico, y aunque apagues la pedalera, recojas y te vayas a casa, la próxima vez que enciendas la última señal programada te estará esperando, a pesar de que se trate del “modo libre”.
- Modo Memoria: aquí puedes dejar grabados los efectos o combinaciones de efectos que has descubierto en el modo libre, para un acceso rápido e inmediato. Se conecta/desconecta pisando a la vez los pedales 2 y 3 (no es necesario ser muy preciso ni tener mucha puntería, es muy fácil y accesible), y se muestra activado por un punto rojo en la pantalla (no hay confusión posible con el modo libre).
Tienes diez bancos de memoria, y cada banco tiene tres memorias (o patches) para grabar un solo efecto, o una combinaciones de varios efectos (cada patch está representado por cada pedal: 1, 2 ó 3) o puedes grabar un patch sin efectos, dejarlo vacío para que suene sólo tu bajo, lo que recomiendo para poder conectar y jugar con otros efectos externos, pues en el modo memoria siempre tienes que tener conectado uno de los patches y, si no te lo dejas preparado así, siempre sonaría un efecto y para obtener un sonido limpio te obligaría a salir al modo libre pisando el pedal 2 y el 3 a la vez, lo que en medio de un directo es algo engorroso (es más fácil pisar un solo pedal que dos). Para subir o bajar de banco puedes pulsar las teclas del “noise supressor”, conectar un pedal programable de Boss FS5U ó FS6U (que te tienes que comprar a parte), o también hay un modo (más lento) de hacerlo con los pedales: debes mantener pulsado el pedal que esté iluminado en ese momento hasta que los tres pedales parpadeen ; en ese momento el pedal 1 baja hacia el banco Nº1 (igual el botón de bajar del “noise supressor”), el pedal 2 sube, el pedal 3 sale del “modo búsqueda” ; cuando hayas llegado al banco deseado (los tres pedales siguen parpadeando aunque hayas pulsado el pedal 3), ya sólo debes pulsar el patch que ibas buscando. Es en ese momento cuando la pedalera aplica el sonido grabado en el patch seleccionado y los pedales dejan de parpadear, es decir, que la búsqueda no altera para nada el sonido, pudiendo buscar el sonido guardado mientras tocas si se te ha olvidado ponerlo al principio de la canción. Este cambio de patch sin alteración de sonido es ideal para fabricarte un efecto booster, por ejemplo (grabándote el mismo sonido en el patch 1 y en el 2 de un mismo banco de memoria, pero añadiendo en uno de ellos un volumen de salida de la pedalera y/o del efecto más alto, y elevando los medios y agudos con la EQ, por ejemplo), o poder cambiar de sonido limpio a distorsión sin el molesto “clack” que a veces hacen los pedales analógicos.
Una vez seleccionado uno de los patches en uno de los diez bancos de memoria, también puedes variar el efecto o conjunto de efectos que hubieras grabado anteriormente. Si actúas sobre los potenciómetros directamente, cambiarás el sonido (es decir, no por estar en modo memoria se quedan bloqueados). Ahora bien, en cuanto cambies de patch y vuelvas al anterior recuperas el sonido grabado perdiendo todas las variaciones realizadas (lo que es muy útil como “salvavidas” por si mueves algún potenciómetro por error, o alguien te pisa la pedalera y mueve algo). Para guardar las modificaciones realizadas deber pulsar el botón “write”, luego seleccionar el banco y el patch donde quieres grabarlo, y luego pulsar de nuevo “write” (si lo pulsas dos veces seguidas, grabarás el nuevo sonido en el patch que tenías seleccionado desde el principio, y si sólo has pulsado sólo una vez el botón “write” y luego pulsas el botón “Exit/Edit” saldrás sin guardar nada, por si te lo has pensado mejor).
Si quieres ver los efectos que tienes guardados en uno de los patches, puedes pulsar el botón “Exit/Edit” y pasarás al modo “edición” en el que la pedalera funciona igual que en el modo libre (pero la pantalla muestra “Ed” para que no te confundas), si pulsas de nuevo el botón “Exit/Edit” saldrás sin guardar nada y volverás al modo memoria, da igual que hayas modificado algo (para guardar alguna modificación hecha en el modo “edición” tienes que pulsar “write” dos veces, o bien pulsarlo una vez, seleccionar otro banco y/u otro patch y pulsar de nuevo “write”, como ya hemos dicho antes).
A todo ello hay que sumarle la función de afinador. Pulsando en cualquiera de los modos (libre o memoria) el pedal 1 y el 2 a la vez, pasas a un afinador digital (puedes incluso variarle la afinación con los botones de subir y bajar del “noise supressor”). Ojo, porque aunque lo reduce bastante, no mutea el sonido, de modo que si te quieres afinar sin que suene nada de nada debes bajar el sonido del ampli o del pedal de expresión, pues si bajas el del instrumento no le llega sonido a la pedalera y no podrás afinarte.
Con esto y a grandes rasgos os habéis asomado al funcionamiento de la Boss ME 20 B. Sólo queda por añadir que, en mi opinión, sin efectos aplicados la pedalera no altera el sonido del instrumento, aunque según las especificaciones el jack de salida es a -10dbu, por lo que si tu bajo tiene una señal débil, siempre vas a necesitar de algún efecto conectado para poder darle volumen a tu señal.
Un saludo a todos!!