He de confesar que soy admirador del buen trabajo que construyendo instrumentos hacen los japoneses. En los los últimos 70, 80 y 90 marcas como Ibanez, Tokai, Aria, Yamaha y un largo etcétera, incluyendo Fender Japan, hicieron instrumentos muy buenos.
A principios de los 80 Fender Japan hizo instrumentos Fender, por primera vez fuera de USA, realmente buenos, tanto bajo la marca Fender como bajo la marca Squier. La serie JV fue paradigmática.
Squier luego pasó a fabricarse en Corea y comenzaron los altibajos; algunos instrumentos estaban bien y otros eran peores que los que la competencia coreana hacía. Fender quiso a principios de los 90 limpiar esa irregular fama volviendo por un breve periodo a fabricar en Japón. La serie Silver no está al nivel de excelencia de la JV pero siguen siendo buenos instrumentos.
Se emplearon acabados más baratos, los cuerpos eran de tilo igual como en muchos otros instrumentos Squier o Fender japoneses, pero en vez de ser de tres trozos eran de cinco, y las pastillas en vez de ser de AlNiCo eran cerámicas. Pero seguían siendo buenos instrumentos, bien construidos, que se tocaban bien y sonaban bien.
Las pastillas tenían imanes cerámicos pero estaban bien diseñadas y sonaban bien. El sonido no era tan "vintage" como con pastillas de AlNiCo, pero era un buen sonido.
Hace unos años tuve un Squier Precision Bass Silver Series que finalmente pasó a manos de otro forero. Me gustaba mucho aquel bajo. Yo por entonces tenía otro Precision Squier JV y un Precision del 79, pero me gustaba mucho tocar el Silver Series. Siempre lo tenía a mano, como bajo de batalla. Y... bien que daba la batalla.
Ahora tengo un Squier Jazz Bass Silver Series (además de mi Jazz Bass de finales de los 60). Y el Silver Series me gusta mucho.
Me gustaba mucho como sonaba con sus pastillas originales cerámicas. Pero tenía curiosidad de saber cómo sonaría con unas pastillas de AlNiCo.
Así que compré unas Jess Loureiro, las Classic envejecidas.
La verdad es que me gusta como suenan. Más cálidas y redondas. Pero las originales me gustaban mucho también, con un sonido muy articulado, aunque algo más frío.
Desde mi punto de vista el bajo, como instrumento, responde muy bien con ambos juegos de pastillas. Y seguro que también lo haría con otras. El caso es que, al ser el Jazz Bass un instrumento tan ergonómico, cuando lo abrazas y haces sonar la cuarta o la tercera cuerda al aire (desenchufado) notas su vibración en el cuerpo y las manos. Luego lo enchufas, le das volumen, y... ¿qué sonido recogen las pastillas?
Pues he grabado un par de vídeos. Uno con las pastillas originales y otro con las Jess Loureiro.
Así vosotros podréis juzgar.
Ya diréis qué sonido os gusta más.
Aquí, con las pastillas originales:
https://www.youtube.com/watch?v=R2VpZ9EjeaA
Y aquí con las Jess Lourerio Classic envejecidas:
https://www.youtube.com/watch?v=wbzayzsJBzo




