¿Qué tiene una copia para no quererla?
Publicado: 03 Mar 2026, 10:25
Sí, el título no es accidental. Vamos al otro extremo del espectro del Custom Shop o Masterbuild: las copias.
En los 70 y 80 se produjo una oleada de copias japonesas (la lawsuit era) de algunas marcas que, con el tiempo, incluso han ganado una reputación casi mitológica. Al principio eran simples copias, pero su calidad y la solución a algunos problemas endémicos —en ciertos casos mejorando al original— hicieron que con el tiempo se las reconociera como buenos instrumentos.
El tiempo ha pasado y ahora tenemos constructores y marcas con CNC capaces de hacer instrumentos de mucha calidad.
Siendo reduccionista, un bajo no deja de ser madera cortada con unas medidas y formas concretas, a la que se añade una serie de herrajes (alma, afinadores, puente) y una electrónica (pastillas, potenciómetros, previo). No es ciencia aeroespacial.
Tenemos las cotas, sabemos los materiales, conocemos las mediciones de la electrónica. Entonces, ¿por qué una copia, hoy en día, nos causa reparo?
Pongamos un ejemplo claro: Rickenbacker. Es de las pocas marcas que no ofrece una alternativa “asequible” dentro de su propio catálogo, y es un instrumento que muchos deseamos. Nuevos o de segunda mano, los precios son prohibitivos. Sus copias lawsuit son más asequibles, pero ya rozan los 1500€. ¿Por qué una copia no es una opción mejor valorada en 2026?
En Talkbass, Basschat, Reddit… y aquí se ha hablado varias veces del tema:
Finalmente, si el problema es la calidad del hardware o de la electrónica, ¿qué nos impide pedir solo el cuerpo y el mástil? Como si fuera un kit, y luego montarlo con componentes de calidad (por ejemplo, hardware de Hipshot y pastillas Seymour Duncan).
¿Por qué no deberíamos hacerlo? ¿O por qué sí?
En los 70 y 80 se produjo una oleada de copias japonesas (la lawsuit era) de algunas marcas que, con el tiempo, incluso han ganado una reputación casi mitológica. Al principio eran simples copias, pero su calidad y la solución a algunos problemas endémicos —en ciertos casos mejorando al original— hicieron que con el tiempo se las reconociera como buenos instrumentos.
El tiempo ha pasado y ahora tenemos constructores y marcas con CNC capaces de hacer instrumentos de mucha calidad.
Siendo reduccionista, un bajo no deja de ser madera cortada con unas medidas y formas concretas, a la que se añade una serie de herrajes (alma, afinadores, puente) y una electrónica (pastillas, potenciómetros, previo). No es ciencia aeroespacial.
Tenemos las cotas, sabemos los materiales, conocemos las mediciones de la electrónica. Entonces, ¿por qué una copia, hoy en día, nos causa reparo?
Pongamos un ejemplo claro: Rickenbacker. Es de las pocas marcas que no ofrece una alternativa “asequible” dentro de su propio catálogo, y es un instrumento que muchos deseamos. Nuevos o de segunda mano, los precios son prohibitivos. Sus copias lawsuit son más asequibles, pero ya rozan los 1500€. ¿Por qué una copia no es una opción mejor valorada en 2026?
En Talkbass, Basschat, Reddit… y aquí se ha hablado varias veces del tema:
- ¿Para cuándo una réplica de Rickenbacker 4003 de Sire?
- Copias Rickenbacker
- Rockinbetter o Career CB RIK-400
Finalmente, si el problema es la calidad del hardware o de la electrónica, ¿qué nos impide pedir solo el cuerpo y el mástil? Como si fuera un kit, y luego montarlo con componentes de calidad (por ejemplo, hardware de Hipshot y pastillas Seymour Duncan).
¿Por qué no deberíamos hacerlo? ¿O por qué sí?
