Comentario acerca de mi SADOWSKY METRO MS4
Publicado: 13 Nov 2008, 19:02
Os presento mi nueva adquisición, aviso que las fotos no le hacen justicia, además las he hecho deprisa y corriendo, despues de las fotitos he hecho una pequeña review sobre el bajo en cuestión, espero que os guste.



Antes de empezar os pongo en antecedente, de siempre me ha gustado más el sonido que se obtiene con la configuración de pastillas tipo precision, y en ese tipo de sonido mi fender precision vintage del 57 cubre las expectativas de sobra, el bajo en construcción y en sonido es una maravilla, los trates finos al estilo vintage son una pasada, además puedes tener la acción muy baja sin trasteo que valga y en sonido que voy a decir, unos graves profundos y contundentes pero a la vez precisos, en definitiva es el bajo que más utilizo y el que llevo más tiempo con él, aunque con ahora con el Sadowsky empieza a haber competencia. Dos años más tarde se me antojó un StingRay, pues me apetecía un bajo activo, fue la primera vez que le puse los cuernos a Fender y lo primero que pude comprobar es la buena construcción y terminación del mismo, el sonido es una pasada aunque me encuentro más a gusto con el precision. En fín, meses más tarde decidí adquirir un Jazz Bass porque me apetecía una alternativa a los dos bajos que ya tenía, me pillé un Fender American Jazz Bass 60º Aniversario, una edición que en resumen es un american mejorado sin llegar a la categoría de un de luxe o de un vintage, el caso es que me pegué un año con él y nunca llegó a convencerme del todo por varias razones:
- El sonido que sacaba la pastilla del mástil, en lo que es mi apreciación personal, era demasiado grave y disperso, lo que un miembro de este foro calificó como efecto subwoofer, lo cual a mí personalmente no me gustaba mucho, en contraposición con los graves de mi otros dos bajos los cuales eran más profundos pero a la vez más precisos.
- Las cuerdas estaban mal compensadas entre sí, cosa habitual en fender, por lo menos en bajos inferiores a los vintages (en mi precision sin embargo las cuerdas están bien compensadas), cosa que se hacía más patente entre las cuerdas LA y MI, esta última cuerda si pulsabas en el 5º traste emitía un sonido algo distinto que el LA al aire, no distinta nota pero si distinta apreciación de esa misma nota, no sé si me explico, en definitiva la compensación entre las cuatro cuerdas no era perfecta, además el quintado del bajo se me hacía difícil y el trabajo de ajustar el alma era complicado en este bajo.
- Me hervía la sangre vada vez que desmontaba el golpeador y me encontraba con las “piscinas”.
No estamos hablando de que el bajo fuese malo, ni mucho menos, pero por los más de 1400€ que me costó esperaba algo mejor, además admito que soy muy sibarita y perfeccionista con el sonido y tacto de mis instrumentos, además de por mi carácter , por el hecho de que la mayoría de las veces toco solo acompañando al equipo de música, en definitiva no me convencía ni su sonido ni su terminación, en especial el trabajo de los trastes y del diapasón, eso sí, el mástil es el más cómodo que he tocado y la estética insuperable.
Bueno, después de vender el jazz bass me propuse varias opciones entre las que estaban la de fender en la versión vintage, (ya que con mi precision estoy muy muy contento), o la del Sadowsky Metro que al final resultó la elegida.
Nada más me llegó el bajo lo primero que pude comprobar es lo poquísimo que pesaba, después lo que se refiere al tema estético me gustaba mucho la opción del acabado natural en el cuerpo con el diapasón de arce, pero la verdad sea dicha, el empaque y belleza estética de un fender es inigualable.
Antes de enchufar el bajo, al colgármelo pude comprobar la comodidad del mismo, parecía que llevaba tocándolo toda la vida, el mástil es algo más ancho que el del jazz bass, pero también es muy cómodo, aunque lo que me sorprendió gratamente es el acabado perfecto en los trastes, la perfecta unión del cuerpo con el mástil, y en definitiva todo el acabado en general, lo cual te hace una idea a que estás ante un instrumento en que han trabajado al milímetro y cuyo control de calidad es cuanto menos muy superior al de fender.
Después de hacer los pertinentes ajustes, una vez pasado un tiempo para que las maderas se hiciesen a la nueva temperatura, y consistente en ajustar el alma del mástil y bajar un poquito las cuerdas, ya que éstas me gustan muy pegadas al mástil, enchufé el bajo y empecé a desfrutar de lo lindo escuchando las notas que salían de él, no exagero pero si tengo que describir la cualidad del sonido de este bajo es la claridad del tono que tiene, es un tono limpio, perfecto, aunque hasta la segunda semana de tocarlo no llegues a apreciar todos los matices del mismo y además es comodísimo de tocar, sin que el hecho de que las cuerdas esten muy pegadas al diapasón produzcan ningún tipo de trasteo.
La paleta de sonidos es muy amplia, y lo que tengo que decir es que aunque el sadowsky se conciba como un jazz bass mejorado no tiene exactamente el mismo tono, me explico, el jazz bass es algo más medioso y la distinción entre ambas pastillas es mñas amplia que en la del sadowsky, por poner un ejemplo, si sólo tocas con la pastilla del puente con cualquier fender jazz bass podrás acercarte aunque sea un poco al sonido típico Jaco, cosa que con el sadowsky no se consigue, lo cual viene a refrendar que lo que se refiere a sonido Fender es Fender y Sadowsky es Sadowsky.
La cualidad que más destacaría del Sad es el perfecto balance ó compensación entre sonido de las distintas cuerdas, es asombroso este aspecto, sobre todo en contraposición de mi anterior jazz bass, y es lo que más me gusta, las cuerdas al aire suenan frescas con un tono interminable y clarísimas , cosa que nunca conseguí con el jazz bass en especial con la cuerda MI, que sólo sonaba brillante los tres primeros dias de ponerle las cuerdas nuevas.
Pasando a los distintos sonidos que saca el bajo, en modo pasivo (tirando del segundo potencímetro por la derecha hacia arriba) es una delicia, sacando un tono algo más tradicional y si giramos el VTC en sentido contrario a las agujas del reloj conseguiremos un sonido nasal acojonante, no sé como describirlo pero es un sonido redondo cálido y preciso sin ese efecto subwofer que tanto me molestaba en el jazz bass y es que en el Sad si pulsas fuerte la cuerda MI al aire, tiene un sonido poderoso pero controlado, que es lo que a mí personalmente me gusta. En modo activo el bajo es algo más agresivo pero manteniendo la esencia del sonido pasivo, repito, no sé como describirlo, pero el bajo tiene un sonido realmente acojonante, cristalino, limpio, no sé como sonarán los Sadowsky NYC pero para mejorar este tendrá que ser el séptimo cielo, y no lo dudo por que si cuesta más ofrecerá algo más, pero de lo que no cabe duda es que desde el primer hasta el último céntimo que he pagado en mi Sadowsky merecen la pena, lo que te ofrece esta marca es calidad a raudales, nada de estuches G&G e historias parecidas aquí se paga el bajo que tienes entre las manos y mientras más lo toco más contento estoy con él, cada día que pasa le veo y le aprecio más cualidades, ya que con el sonido que tiene a penas si echo de menos otro bajo y es que éste abarca muchos sonidos, si le das al pote de los graves el bajo te tumba de espaldas.
En definitiva creo que he acertado con el Sadowsky, tiene un sonido que me gusta mucho y el acabado es perfecto, haciendo de nuevo hincapié en el perfecta balance de cuerdas y la ausencia total de notas muertas.
Aprovecho la ocasión de esta review, para agradecerle a José María de Todo Bajos por el trato recibido.
Un saludo.



Antes de empezar os pongo en antecedente, de siempre me ha gustado más el sonido que se obtiene con la configuración de pastillas tipo precision, y en ese tipo de sonido mi fender precision vintage del 57 cubre las expectativas de sobra, el bajo en construcción y en sonido es una maravilla, los trates finos al estilo vintage son una pasada, además puedes tener la acción muy baja sin trasteo que valga y en sonido que voy a decir, unos graves profundos y contundentes pero a la vez precisos, en definitiva es el bajo que más utilizo y el que llevo más tiempo con él, aunque con ahora con el Sadowsky empieza a haber competencia. Dos años más tarde se me antojó un StingRay, pues me apetecía un bajo activo, fue la primera vez que le puse los cuernos a Fender y lo primero que pude comprobar es la buena construcción y terminación del mismo, el sonido es una pasada aunque me encuentro más a gusto con el precision. En fín, meses más tarde decidí adquirir un Jazz Bass porque me apetecía una alternativa a los dos bajos que ya tenía, me pillé un Fender American Jazz Bass 60º Aniversario, una edición que en resumen es un american mejorado sin llegar a la categoría de un de luxe o de un vintage, el caso es que me pegué un año con él y nunca llegó a convencerme del todo por varias razones:
- El sonido que sacaba la pastilla del mástil, en lo que es mi apreciación personal, era demasiado grave y disperso, lo que un miembro de este foro calificó como efecto subwoofer, lo cual a mí personalmente no me gustaba mucho, en contraposición con los graves de mi otros dos bajos los cuales eran más profundos pero a la vez más precisos.
- Las cuerdas estaban mal compensadas entre sí, cosa habitual en fender, por lo menos en bajos inferiores a los vintages (en mi precision sin embargo las cuerdas están bien compensadas), cosa que se hacía más patente entre las cuerdas LA y MI, esta última cuerda si pulsabas en el 5º traste emitía un sonido algo distinto que el LA al aire, no distinta nota pero si distinta apreciación de esa misma nota, no sé si me explico, en definitiva la compensación entre las cuatro cuerdas no era perfecta, además el quintado del bajo se me hacía difícil y el trabajo de ajustar el alma era complicado en este bajo.
- Me hervía la sangre vada vez que desmontaba el golpeador y me encontraba con las “piscinas”.
No estamos hablando de que el bajo fuese malo, ni mucho menos, pero por los más de 1400€ que me costó esperaba algo mejor, además admito que soy muy sibarita y perfeccionista con el sonido y tacto de mis instrumentos, además de por mi carácter , por el hecho de que la mayoría de las veces toco solo acompañando al equipo de música, en definitiva no me convencía ni su sonido ni su terminación, en especial el trabajo de los trastes y del diapasón, eso sí, el mástil es el más cómodo que he tocado y la estética insuperable.
Bueno, después de vender el jazz bass me propuse varias opciones entre las que estaban la de fender en la versión vintage, (ya que con mi precision estoy muy muy contento), o la del Sadowsky Metro que al final resultó la elegida.
Nada más me llegó el bajo lo primero que pude comprobar es lo poquísimo que pesaba, después lo que se refiere al tema estético me gustaba mucho la opción del acabado natural en el cuerpo con el diapasón de arce, pero la verdad sea dicha, el empaque y belleza estética de un fender es inigualable.
Antes de enchufar el bajo, al colgármelo pude comprobar la comodidad del mismo, parecía que llevaba tocándolo toda la vida, el mástil es algo más ancho que el del jazz bass, pero también es muy cómodo, aunque lo que me sorprendió gratamente es el acabado perfecto en los trastes, la perfecta unión del cuerpo con el mástil, y en definitiva todo el acabado en general, lo cual te hace una idea a que estás ante un instrumento en que han trabajado al milímetro y cuyo control de calidad es cuanto menos muy superior al de fender.
Después de hacer los pertinentes ajustes, una vez pasado un tiempo para que las maderas se hiciesen a la nueva temperatura, y consistente en ajustar el alma del mástil y bajar un poquito las cuerdas, ya que éstas me gustan muy pegadas al mástil, enchufé el bajo y empecé a desfrutar de lo lindo escuchando las notas que salían de él, no exagero pero si tengo que describir la cualidad del sonido de este bajo es la claridad del tono que tiene, es un tono limpio, perfecto, aunque hasta la segunda semana de tocarlo no llegues a apreciar todos los matices del mismo y además es comodísimo de tocar, sin que el hecho de que las cuerdas esten muy pegadas al diapasón produzcan ningún tipo de trasteo.
La paleta de sonidos es muy amplia, y lo que tengo que decir es que aunque el sadowsky se conciba como un jazz bass mejorado no tiene exactamente el mismo tono, me explico, el jazz bass es algo más medioso y la distinción entre ambas pastillas es mñas amplia que en la del sadowsky, por poner un ejemplo, si sólo tocas con la pastilla del puente con cualquier fender jazz bass podrás acercarte aunque sea un poco al sonido típico Jaco, cosa que con el sadowsky no se consigue, lo cual viene a refrendar que lo que se refiere a sonido Fender es Fender y Sadowsky es Sadowsky.
La cualidad que más destacaría del Sad es el perfecto balance ó compensación entre sonido de las distintas cuerdas, es asombroso este aspecto, sobre todo en contraposición de mi anterior jazz bass, y es lo que más me gusta, las cuerdas al aire suenan frescas con un tono interminable y clarísimas , cosa que nunca conseguí con el jazz bass en especial con la cuerda MI, que sólo sonaba brillante los tres primeros dias de ponerle las cuerdas nuevas.
Pasando a los distintos sonidos que saca el bajo, en modo pasivo (tirando del segundo potencímetro por la derecha hacia arriba) es una delicia, sacando un tono algo más tradicional y si giramos el VTC en sentido contrario a las agujas del reloj conseguiremos un sonido nasal acojonante, no sé como describirlo pero es un sonido redondo cálido y preciso sin ese efecto subwofer que tanto me molestaba en el jazz bass y es que en el Sad si pulsas fuerte la cuerda MI al aire, tiene un sonido poderoso pero controlado, que es lo que a mí personalmente me gusta. En modo activo el bajo es algo más agresivo pero manteniendo la esencia del sonido pasivo, repito, no sé como describirlo, pero el bajo tiene un sonido realmente acojonante, cristalino, limpio, no sé como sonarán los Sadowsky NYC pero para mejorar este tendrá que ser el séptimo cielo, y no lo dudo por que si cuesta más ofrecerá algo más, pero de lo que no cabe duda es que desde el primer hasta el último céntimo que he pagado en mi Sadowsky merecen la pena, lo que te ofrece esta marca es calidad a raudales, nada de estuches G&G e historias parecidas aquí se paga el bajo que tienes entre las manos y mientras más lo toco más contento estoy con él, cada día que pasa le veo y le aprecio más cualidades, ya que con el sonido que tiene a penas si echo de menos otro bajo y es que éste abarca muchos sonidos, si le das al pote de los graves el bajo te tumba de espaldas.
En definitiva creo que he acertado con el Sadowsky, tiene un sonido que me gusta mucho y el acabado es perfecto, haciendo de nuevo hincapié en el perfecta balance de cuerdas y la ausencia total de notas muertas.
Aprovecho la ocasión de esta review, para agradecerle a José María de Todo Bajos por el trato recibido.
Un saludo.