Buenas amigos bajistas.
Aquí bajista viajero, de vuelta a Mallorca hace unas pocas horas tras pasar por Roma, Ciudad del Vaticano, Nápoles y Pompeya. Ha habido de todo: Música, curas, jamms, Papas, pizza, erupciones volcánicas, cardenales, jazz y mucha, mucha mozzarella
Primero, sobre todo y antes de nada: Nunca, repito
nunca se os ocurra ir a Nápoles. Es lo más cutre, feo, mafiosi, patillero y horroso de toda Italia. Creo que cuando Weather Report sacó lo de Black Market pensaba en esta ciudad. Me habían comentado lo poco seguro de sus calles, pero es más que cierto. Además, se acompaña por una ciudad fea, bloques de pisos interminables y palmeras muertas por todos lados. El paseo marítimo da literalmente arcadas y el castillo es más cutre que el de skeletor. Si podéis evitar ir, no lo penséis... pasad de largo.
Roma, la Ciudad Eterna. Su oferta musical es muy buena, desde jazz callejuno a boîtes con jamms de nivel. Buenos instrumentos, buenos músicos, buen ambiente, muy cosmopolita y abierto. Totalmente recomendable a cualquier nivel. En mi experiencia en jamms en otras ciudades europeas y españolas, me ha sorprendido el buen rollo y las ganas de divertirse con el jazz. Si habéis estado en Roma sabéis que los tugurios más interesantes suelen estar un poco alejados del centro, y por lo tanto de los turistas de alpargatas con calcetines blancos. Vale la pena recorrer un poco sus calles. En cuanto a la oferta cultural: inabarcable. Delante de mi apartamento había una exposición acojonante sobre máquinas de Da Vinci. El museo vaticano es ineludible, aunque tanta gente satura, una constante en toda Roma: turisti turisti.
Bien, esto es todo hasta que me saque la ropa de las maletas.
