Se trata de un bajo de semicaja con cuerpo fino de la marca Elite, fabricado en Italia en los 60. El dueño de la tienda pedía por él 900€ y no me dejaba probarlo si no estaba interesado en comprarlo. Como el viaje ya me salía bastante caro estuve pensándomelo y charlando con este señor, hasta que al final me animé y me dejó hacerle unas fotos (que ya colgaré) y catarlo un rato.
A primera vista el bajo estaba en bastate buen estado. Tenía marcas pasables en la parte posterior y algo de óxido en las pastillas y en la pieza de cola (tailpiece). El ajuste era decente, cómodo pero mejorable, sobre todo porque la pastilla del mástil estaba tan subida que a partir del traste 12 las cuerda chocaban.
El cuerpo era de arce y el mástil de arce también, bolt-on de 4 tornillos con diapasón de palorrosa y ajuste por llave exagonal (no allen) en el talón. El acabado parecía poly, desde luego no creo que fuera nitro.
De sonido andaba bien, sin sorpresas: buen volumen, resonante, con la definición justa, buenos agudos y medios, dulce... lo que se espera de un bajo de este tipo pero tampoco nada extraordinario. En este punto estaba bastante interesado por el bajo, aunque con la idea de regatear.
Las sorpresas vinieron al comprobar, ya seriamente interesado por el bajo, cada recoveco del mismo. Junto a los típicos rayones encontré un agujero redondo en el acabado de varios milímetros de profundidad (que aún así no alcanzaba la madera... acabado espeso
Ya mosqueado, me dispuse a comprobar si el alma funcionaba. En un instrumento de esta edad y esta gama y procedencia no me parecía raro que el alma se pudiera haber oxidado (dado el estado del resto de piezas de metal) y atorado al interior del mástil. El acceso al alma era un tornillo exagonal por lo que hacía falta una llave fija, ya que para usar una de tubo hubiera sido necesario desmontar el mástil, cosa que por el momento no estaba dispuesto a hacer. Le pedí la llave al vendedor y no supo dármela. Me preguntó si me parecía mala la acción y el porqué de querer ajustarlo y le explique todo esto de la curvatura del mástil, las diferentes condiciones atmosféricas, etc. y de nuevo se hizo el sueco.
Total, como no me apetecía regatear con algo que no sabía si funcionaba del todo bien y no veía tampoco al hombre con ganas de dejarme desmontar el bajo para comprobar cada pieza (que no dudo que fueran auténticas), con la excusa de ir a buscar una llave adecuada me despedí, ya que cerraban en apenas una hora y ya no iba a poder volver por motivos de planificación del viaje.
Mi veredicto es el siguiente: este hombre compró ese bajo a una viuda (según sus propias palabras) por unos 200€ (según mis cálculos), tal vez incluso menos. El bajo había sido poco usado y seguramente guardado durante muchos años. El dueño se limitó a ponerle cuerdas nuevas (rounds) y limpiarlo un poco. Con la excusa de lo "vintage" y la inaccesibilidad del bajo (había que "estar interesado" para probarlo ya que no quería que "los turistas" lo toquetearan y además lo había puesto en un escaparate sin acceso al público) se marcó el farol de querer cobrar por él 900€, precio que en mi opinión es exagerado, ya que por él no hubiera pagado más de 400-500€ por las siguientes razones:
- Marca desconocida. Sólo he encontrado esta referencia: http://www.fetishguitars.com/index/crucianelli.html
- Made in Italy: para la época no era nada del otro mundo, igual que los made in Spain, instrumentos de gama media para los que no se podían permitir un Fender o un Gibson
- Acabados y sonido en general normalitos, nada excepcional que un Ibanez chino actual con alguna mejora no pueda ofrecer
En fin, perdón por el ladrillo y si alguien tiene algo que añadir/rebatir, bienvenido sea




