
Ya hace tiempo que me rondaba la idea de hacer algo como esto, tanto tiempo como mi conciencia me venía dando toques de atención por no haberlo hecho...
Pablo Seoane, este hombre que os sonríe en la foto, era, para mí y para muchísimos otros músicos gallegos, el mejor luthier que había en esta esquina del mundo. Nos dejó ya va para dos años, y desde entonces todos nos hemos quedado aquí un poquito huérfanos...
Vereis, porque resulta que Pablo era un tipo fantástico.
Porque era un luthier maravilloso. Daba igual el estado de lamentabilidad en el que le llevases tu instrumento. Pablo te iba a sonreír, y en nada te lo devolvía como nuevo. Trabajos perfectos, en muy poco tiempo y muy económicos. Y eso por no hablar de lo excelente de sus propias creaciones...

Pero Pablo era un tipo fantástico porque, sobre todo, era una persona excelente. Para que os hagais una idea, yo lo conocí en el año 1996. Por entonces yo tambien vivía en Santiago. Yo tenía entonces un Jazz japonés que me dio un problema serio en el mástil, retorcido de una manera casi imposible. Todo el mundo me lo daba por perdido, recomendándome todos la compra de un mástil nuevo. Alguien me habló de un tal Pablo, en la calle del Olvido (es que hasta ese detalle era bonito...). Se lo llevé sin ninguna esperanza. Dos semanas despues estaba mejor que como nuevo. Con los años yo volví a Vigo, pero nunca dejé de regresar a Santiago para llevarle ya no sólo mis instrumentos, sinó los de todos mis amigos y conocidos. Organizábamos "asaltos" al taller... Pablo abría sólo por las tardes, a las cinco. A esa hora en punto yo ya estaba por allí, y siempre siempre siempre se nos iban las horas de la tarde una detrás de otra hablando y riendo sobre cualquier tema que nos viniera a la cabeza. Pablo era una persona maravillosa, honesta, transparente, divertida, y me siento orgullosísimo de que él tambien me considerara su Amigo.
Sé que hoy es su hijo, tambien Pablo Seoane, quien continúa con el taller. Mantiene una reputación excelente, y no podía ser de otro modo: su maestro fue el mejor de todos.
Quizá os pregunteis porqué abro este hilo ahora... Pues, simplemente, porque no lo hice antes.
Pablo, Amigo: allá donde estés sonriendo, que sepas que, por aquí, te echamos mucho de menos.



