¡Y aquí está! Foto de familia:
Por orden, de izquierda a derecha:
- Kohler B4: El primero que llegó. Sonido moderno, ultraligero. Hace poco lo enceré y quedó con ese brillo tan chulo que se aprecia.
- Sandberg Panther Special 5: Después de probarlo, no entiendo por qué no se ve más esta marca. El mástil es comodísimo, el peso está perfectamente equilibrado, y las pastillas responden de lujo (debajo de las cubiertas raras hay una split coil, en el mástil, y una humbucker en el puente). El previo es frío, no añade color propio, y la EQ actúa en los puntos precisos que te permiten alterar completamente tu sonido.
- Peavey T-40: Único, inigualable, inimitable. Con un T-40 puedes sonar a muchas cosas, pero nada suena como un T-40. Y además está diseñado para durar más que tú. Este ejemplar ya tiene 28 años.
- ESP Amaze J-four: Según el catálogo de la marca japonesa, este bajo sólo se produjo en 1998. Aliso, arce y palorrosa, y pastillas Seymour Duncan SJB-1 para dar sonido Jazz Bass. A destacar el último traste, que flota por encima del cuerpo, y la unión del mástil, que está contorneada (la placa de unión es curva). Esto nos da un bajo de construcción clásica, pero con una comodidad digna de bajos con diseños más modernos.
- Cort Artisan A5: Si diseñamos un bajo teniendo en cuenta únicamente la ergonomía, esto es lo que nos sale. Todas las curvas del cuerpo están pensadas para ayudar a tocar mejor, ya sea de pie o sentado.
Menos el primero, todos están comprados en la mejor tienda de España, unos cuantos foros más abajo.
