
Yo comencé a tocar a principios de los 80, y a mediados de esa década comencé a estudiar en la Escuela de Música que había en Valencia (en la calle Reina doña Germana).
Allí había excelentes músicos como profesores sobre todo de la onda jazzística (Foni, al saxo, Paco Aranda, batería, Arístides, guitarra...).
Mi primer profesor fue Jordi Vila, un buen contrabajista que al poco se fue a Barcelona (si mal no recuerdo). Después, y con el que más tiempo estuve, Salva San Ambrosio. Un excelente bajista que dominaba el contrabajo, el bajo fretless, el bajo con trastes, y de igual forma te hacía un buen slap que un walking auténtico. Con él desarrollé una entrañable amistad.
Pero la escuela era más que la suma de sus partes; la resultante era un lugar donde se respiraba música.
Yo iba desde el Puerto de Sagunto (a unos 25km) hasta allí con dos amigos (uno guitarrista y otro también bajista) y esperábamos con ansia el día de clase.
Desde que nos subíamos al coche disfrutábamos hablando de música, cosa que allí se hacía extensiva con los profesores y otros compañeros. Podíamos tener ese tipo de conversación sobre diferentes ámbitos de la música (instrumento, ritmos, técnicas, estilos, etc) que con otros amigos no músicos o con las novias no podías tener, por muy bien que te llevaras.
Y si nos surgía alguna duda lo hablábamos con los profesores o con los otros compañeros.
¡¡Lo que hubiéramos dado en esa época por tener un foro como BORG!!
Aquí podemos hacer mucho de lo que allí hacíamos. Podemos hablar sobre lo que nos gusta, sabiendo que van a captar nuestra idea mejor que otros amigos ajenos al tema, podemos preguntar dudas, aprender, compartir ilusiones sobre un nuevo instrumento o proyecto musical... y un extensísimo etcétera.
Por eso valoro tanto este foro.
Hoy día estamos acostumbrados a tener mucha información a golpe de teclado.
Pero no debemos olvidar que detrás de la web hay personas. Gente muy diversa, de distintas edades, gustos musicales, capacidad adquisitiva, cultura, experiencia, etc. Pero todos con un punto que nos une: el bajo.
Desearía que todos pusiéramos de nuestra parte para mantener ese espíritu de camaradería musical, que debe ser nuestro nexo de unión.
Saludos, amigos.






