Efectivamente, como dice Jam400 tienes que solicitar el cuaderno ATA y especificar el material con el que entras en Andorra. No es ninguna tontería, y para ilustrarlo comentaré mi historia:
Hace un par de años nos llamaron para tocar en un festival en Ordino, Andorra. Quien nos contrató no nos advirtió de nada en particular, así que salvo por la documentación personal de cada uno y una copia del contrato, no llevábamos nada más.
Andorra está ahí mismo, no parece que hayas cambiado de país (se habla sobre todo catalán y castellano, más que francés, o al menos esa fue nuestra experiencia), pero además de estar entrando en otro país, estás saliendo de la Unión Europea.
A la idea no hubo ningún problema. Tocamos en el festival (muy bien organizado, y gente estupenda, hay que decirlo, además de un paisaje precioso). Hicimos dos noches, más que nada porque nos lo tomamos con calma.
El problema fue a la vuelta, en domingo. Pasamos la aduana de salida de Andorra sin problema, pero nos pararon en la de entrada a España. Nos mandaron abrir la furgoneta, que llevábamos hasta arriba de instrumentos y nos pidieron el cuaderno ATA. Como no lo teníamos la funcionaria de aduanas nos dejó muy claro que sin esa documentación no podíamos entrar en España, o al menos no podíamos demostrar que los instrumentos eran nuestros!!! Una llamada a Hacienda (Aduanas depende de Hacienda) habría solucionado el problema (seguramente pagando alguna sanción), pero como era domingo por la tarde, teníamos que esperar y hacer noche hasta el lunes a las 8. Algunos de los miembros del grupo entraban a currar a primera hora del lunes (y el viaje a Burgos eran unas cuantas horas), así que lo vimos negro.
Por supuesto, estaba la opción de que quien quisiera se fuera en otro medio, pero la furgoneta se quedaba allí hasta el lunes. Como un taxi a Burgos habría supuesto fundir el caché del bolo, no parecía la mejor solución.
Y todo ello por no llevar el cuaderno ATA ya que no nos habían advertido. Lógicamente, llamamos al organizador del festival, que es quien nos contrató, y le pedimos explicaciones. Nos dijo que era una cuestión de mala suerte, porque no paran a todos los vehículos, y que habíamos dado con una funcionaria muy cumplidora, así que nos podíamos olvidar de entrar a España por allí. Nos sugirió darnos la vuelta y pasar a Francia para entrar a España por Irún, ya que por lo visto la aduana francesa es un poco más flexible en ese sentido. Dicho y hecho, atravesamos el país (son 35 minutos de nada), y tras una cola kilométrica para entrar en Francia lo hicimos sin problema. El viaje acabó siendo pesadísimo y en lugar de llegar a las 10 de la noche a casa, eran las 4 de la mañana. Un par de compañeros pudieron cambiar turnos de trabajo para entrar el lunes de tarde y al final todo quedó en una experiencia un tanto amarga pero que espero sirva para todo aquel que vaya a tocar a Andorra.
La sensación de que te pare la aduana de tu país y te impida entrar de vuelta a casa es un tanto surrealista, aunque lógicamente se entiende el por qué.
Perdón por el ladrillo, pero espero que le resulte útil a todo aquel que vaya a tocar allí.
Joaquín
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