El bajo en cuestión es un Tobias Growler de 4 cuerdas. A ver si me apaño con esto de las fotos....:








Bueno espero que se vean. Y si son muy grandes, espero saber hacerlas más pequeñas.
Sobre el bajo... qué decir... Pues imaginaros yo que he pasado de un Yamaha RBX (que no es mal bajo, pero es otro mundo) a este pepinaco.
La verdad es sigo flipando con lo que me he comprado, es bonito de cojones, puesto que el diseño, al menos para mí, es increíble y los acabados son de bajo de nivel. Ya que todo está cuidado al detalle, maderas (fresno, arce, ovankol y wengue), el puente, clavijeros, potes, etc.
En cuanto al sonido la verdad es que me he sorprendido, ya que es un bajo slapero principalmente. Con esa idea lo compré, pero me ha sorprendido que sea aún encima versátil en cuanto a otros estilos y maneras de tocarlos. La electrónica es activa (3 bandas) Bartolini. Con pedazo de pastilla doble muy cercana al puente que le permite, cuando juegas con el pan y las combinaciones de graves, medios y agudos llegar a casi cualquier estilo o sonido que busques. Aunque eso sí, la definición, sonido, calidad, y todo lo que se ocurra del slap, es al menos hasta lo que he oído incomparable.
Además sin comerlo ni beberlo me ha salido una pareja de baile cojonuda y es que este bajo con sus características unido al EBS drome hace que aún flipe más con el sonido con el que me he hecho.
En resumidas cuentas es un bajo en condiciones, que no rebaja nada las expectativas creadas. Con él tengo todo lo que busco y con el binomio Tobias-EBS creo que he dado en el clavo.
Vamos que estoy muy contento con la compra, ahora a darle aire en los bolos que es lo que procede.
Un saludo a todos, espero que os guste.




