Los dos motivos principales eran, que tendía a hacer bastante bola (sobretodo la pastilla del mástil) aunque para el uso que le doy era controlable. El segundo motivo era su tamaño, aunque no es demasiado pesado es un puto monstruo, quiero decir que es un bajo realmente grande y puede llegar a ser un poco incomodo para transportarlo.
El caso es que tras hacerle algunos ajustes, cambio de cuerdas y volver a usarlo un par de veces decidí darle una segunda oportunidad.
En esto que recientemente encuentro en una tienda de UK otro Thunderbird de Tokai para zurdos a un precio correcto y me decido a comprarlo. Uno en casa y otro en el local de ensayo pienso.
Al recibirlo me parece un poco más ligero que el primer Tokai, los potes son distintos aunque esto no sea relevante, y el golpeador también (además no coinciden los agujeros). El caso es que lo enchufo y mi cara es esta
Las pastillas parecen las mismas así como la electrónica, escribo a la tienda y me comentan las cuerdas que le han puesto unas Regular Slinky (50-105) mientras yo usaba en el otro unas Rotosound (45-100) pero no creo que el cambio de cuerdas influya tanto en el sonido del bajo.
El caso es que tanto en local de ensayo como en grabando ahora en el estudio a todo el mundo le gusta el nuevo bajo, a ver si la semana que viene puedo poner un par de muestras de audio o fotos.
De todas maneras más que mi caso en particular la pregunta que hago es ¿os ha ocurrido esto antes? Imagino que en los procesos de fabricación industriales debe ser normal que no todos los instrumentos tengan el mismo acabado pero ¿tanto?



