En primer lugar aclaro a los administradores que no he querido poner este hilo tan largo en el megapost de Rickenbacker, ya que creo que es corromperlo un poco con una entrada tan larga. No obstante linko desde allí a esta sección por lo que este post pueda aportar. También se que había otro hilo mío sobre este bajo, pero considero oportuno abrir este otro. Si no lo creeis oportuno así, podeis moverlo al otro y os agradezco de antemano las molestias.
Pues vamos al lío: quería contar las idas y venidas con mi Rick, para el que quiera entretenerse con mis aventuras y desventuras en la ardua lucha por conseguir el bajo que soñaste desde crío, que sabes que algún día tendrás y que quieres conseguir a toda costa. Y vereis que no ha sido fácil, pero tiene un final feliz. Un final cojonudo, ya vereis. Primero hemos de remontarnos al...
Año 2010:
Como ya os describí con detalle en otro post (buscad "UN RICKENBACKER BLANCO" en la sección "bajos") pillé el bajo en ebay a un tipo de Madrid que la verdad me timó un poco porque me dijo que estaba "un poco cascado". Vale que era del 89, pero no se si había estado los 21 años metido en un gallinero o en el motor de un autobús, porque.. Pues eso, a ver que entendeis vosotros por "un poco":


Oh my god, amiguetes!





Bueno ya os podeis imaginar, a eso no había quien le hiciera sonar. Y si no os lo imaginais os lo digo yo: ación infernal, trasteos por doquier, ruidos constantes, jacks jodidos, puente medio suelto... Yo me sentía muy culpable por haberme tirado a la piscina así porque pensaba "Vale Diego, has pillado un Rick por 900 pavos y te vas a tener que gastar otros 900 en arreglarlo para que parezca y suene como un Rick"
Año 2011 (primera resurrección):
Llevé el bajo, bastante a la desesperada, a Taller Chicotén de Zaragoza. Al menos me devolvieron algo que ya se parecía algo más a un bajo eléctrico. Pero sobre todo estéticamente, porque las modificaciones habían sido superficiales. Se le había quitado ese esmalte color amarillo pollito para pintarlo con pintura de coche (no pintura de pintar guitarras desde luego). Yo me quedé contento con ese cambio. Y este es el cambio. Rickenbacker quien te ha visto y quien te ve:


















Sin embargo, aunque portar semejante preciosidad ya me garantizaba, sin lugar a dudas, el acercamiento con ánimo lubrico de las mozas de Quintapolla del Ullaco en mis giras veraniegas, fans enloquecidas que se me acaercaban presas de un extraño pero placentero encantamiento irracional, yo quería más. Quería, simplemente, un Rickenbacker con pastillas Rickenbacker. Es que me pareción que un Rick del 89 con las Duncan era como usar un Vegasicilia para hacer calimocho. Que estará bueno, pero no me jodas. Aparte que no puedo decir que fuese un instrumento muy estable, ya que me levanté una mañana (me acuerdo que era en Semana Santa) y tenía el puente suelto colgando de las cuerdas. Le habían puesto solo dos tornillos en vez de los 5 que llevaba de fabrica. Como para llevarlo de gira... Ni a Quintapolla del Ullaco... Aun así le hicimos un apaño y grabé esta canción del disco con él:
http://tierravertical.bandcamp.com/track/tejados
Que si, que no suena mal, pero ay si vierais como suena ahora. Bueno mejor no adelantemos acontecimientos.
El encuentro
En esto que el señor Farosenlaniebla me mostró su interés por el bajo. Llevaba mucho tiempo buscando un Rick blanco y estaba dispuesto a cambiármelo por un Jetgló que él había adquirido en condiciones parecidas al mío pero que, según me comentó, había restaurado y dejado como nuevo. Debo reconocer que no sabía de sus trabajos y cuando quedamos para valorar si hacíamos o no el cambio (sin que a Ricardo le importase lo más mínimo conducir un viernes a mediodía de Barcelona a Zaragoza simplemente para "ver" un Rick) me quedé impresionado con su bajo. De hecho hasta me dió verguenza, me dije "joder esto si es un rick" y si este tío tiene dos dedos de frente, no me lo va a cambiar. Él había tenido que desplazarse de Barcelona a Zaragoza para volverse de vacío. Bueno, le regalé un libro de bajos, pero no era gran cosa porque creo que él sabe más de bajos que el tío que lo escribió. La verdad que me quedé en deuda conél por aquel viaje. En el plano constructivo, debo decir que me juré que, cuando tuviera la edad de Farosenlaniebla y fuese padre de familia y hombre de provecho como él, mantendría viva la ilusión para hacerme 300 kilómetros de ida y otros tantos de vuelta para "ver si cambiaba" un bajo por otro. Me lo juré y lo cumpliré. El rock and roll no muere y la pasión por los Ricks es un pedazo de rockandroll que, lejos de desgastarse con los años, se hace más fuerte.
Aquella misma tarde me quedé valorando si merecería la pena o no restaurarlo. No cabía duda de que era un profesional como la copa de un pino y toda una entidad en este santo foro. Yo era consciente de que pocos luthiers había en España capaces de cogerle el punto a un instrumento tan diferente a los Fender y me decidí a mandárselo. Ademas tenía muy buenas referencias de otros trabajos como el del Rick de José Comerón que había dejado impecable. Conocía a Jose porque me vendió un Seymour para el Rick (que veis en el link de abajo). Sabía que el destino de la nueva resurrecion del bajo era Barcelona. Y no quise demorarlo mucho. Le pedí presupuesto y me pareció que estaba tirado de precio para lo que me iba a devolver, sabía que no me arrepentiría.
2012:Santa Ana del Vallés
Me invento ahora este disparatado nombre de localidad americo-catalana para ilustrar la manera de trabajar que tiene este señor. Huele a peloteo y parece que me ha arreglado el bajo gratis para que le haga publi, pero no os equivoqueis: cada vez que me pongo a tocar este 4003 me quedo con la boca abierta. Porque lo que hace Ricardo es mimar estos bajos tanto o más que en la propia fábrica donde son engendrados. Mejora la electrónica de serie -¿En un bajo de 2000 euros es eso posible?: SI lo es-, clava los acabados, con sus dos capas de poli, su pulido necesario para que brillen como un espejo, deja transcurris los tiempos de espera necesarios para ciertos materiales.
Como una imagen vale más que mil palabras, aquí teneis un link de su blog donde documenta todo el proceso.
http://www.tallerfarosenlaniebla.com/20 ... de-un.html
Resumiendo lo que hizo es decapar todo el bajo, reparar un grave problema de unión mástil diapason que impedia un ajuste correcto, desmontar todas las piezas, elegir las adecuadas y empezar el proceso tal como lo harían en Santa Ana, pero todo esto elaborado con el mimo de un artesano.
En mitad del proceso recibe un mail del mismísimo presidente de la compañía estadounidense Rickenbacker Guitars, confirmándole la concesión del servicio técnico oficial. Mayor garantía para mí imposible. La verdad es que pienso que toda la mala suerte que tuve cuando me colaron el Rick machacado, se compensa con la buena suerte de haberme topado con este manitas. La vida es un poco eso, no? Vale perdón, es que ya me pongo a divagar porque el que haya leido hasta aquí abajo tiene que tener paciencia por cojones...
Señoras y señores:

¿Porqué este color? ¿Qué os fumasteis? ¿Es MDB barnizado? ¿Ariel lava más blanco? Son preguntas frecuentes. A algunos os gustará más blanco a otros no. Para algunos era el color de una rock star. A lo mejor es porque no estoy a la altura como idolo de masas, pero el blanco me resultaba agresivo desde el primer momento... ¡Joder el que yo compré era amarillo!Para mí, el bajo de mis sueños está en mi casa. Aprovechando que había que volver a pintarlo y tras varios debates con Ricardo en torno a si los coches de lujo podían o no moralmente ser de color Surf Green o Candy Cola, lo dejamos así.
Que conste que estuve apunto de consultarlo en el foro, pero decidí no hacerlo. Si lo hubiera hecho igual había acabado en algo muy bizarro o muy standard. O igual no, pero algo me decía que no se lo preguntase a este atajo de GASeados imparciales. ¿Qué? ¡Vosotros que hubieseis hecho, tíos listos!




Y la siguiente imagen es un bonito broche final para la historia. Los bajos que no se cambiaron een Zaragoza vuelven a verse en Barcelona. El Jetgló le está diciendo: "Quién te ha visto y quien te ve, tenías una calavera en la espalda y mira que reset te han hecho. ¿Por cierto me pasas el Fast Fret?, que Ricardo me pone Half Rounds y tengo un mono que te cagas últimamente!"
Qué tierna historia.

Y nada, quería contaros un poco más en profundidad la historia que me ha llevado a tener este instrumento porque me parece muy bonita y si la cuento a no bajistas no lo entienden y es un poco frustrante sentirse tan freak. Entre los freaks de esto, sin embargo, me siento como en casa.
Reiterarme en el agradecimiento a Ricardo por el trabajo que hizo. Por ahí venden Ricks con piques a 1800 euros. Yo me habré gastado uos 1600 en comprar el bajo y reparaciones.
Con esto solo quiero decir que no deberían subirse tanto a la parra los que venden Ricks no nuevos a precios superiores a los nuevos, aunque bueno si hay compradores, manda el mercado. Ante todo no os quiero instigar a comprar Ricks destrozados con calaveras haciendo el "fuck you" grabadas a fuego en el cuerpo, que luego me vendreis pidiendo cuentas. Y eso si que no.
Gracias a todos.








