Viendo los precios y la disponibilidad (solo quedan dos de catorce unidades), no he podido evitar levantarme y darle un abrazo y un besazo a mi mujer, que a pesar de las estrecheces que vivimos no me ha permitido, bajo amenaza de "barbecho sine die", vender mi Status Series II headless del 86.
Mención especial para el señor la_aranha y para Gastón, al primero por vendérme semejante pepino en su día, y al segundo por devolverme la fe en este bajazo tras arreglos y ajustes varios por su parte.
¡Estoy más contento que un perro con dos rabos!

