Enviar mi bajo desde Murcia hasta Barcelona (y traerlo de vuelta) me dió un poco de pudor, pero tras hablar telefónicamente con Xavi, me tranquilizó bastante y me dio muchos consejos sobre como embalar el bajo y hacer el envío lo más seguro posible.
Una vez tuvo el bajo en sus manos, lo inspeccionó meticulosamente y me dijo qué cosas de un listado que yo le había mandado eran necesarias y cuáles no. Ahí demostró ser un tipo legal y honrado, puesto que yo estaba dispuesto a gastar grandes cantidades en cosas que "no eran necesarias" según su criterio y que me hicieron la factura final mucho más liviana de lo previsto inicialmente.
Una vez empezó con el bajo, estuvimos en contacto telefónico cada vez que surgía alguna duda. Siempre dispuesto a escuchar pacientemente a un propietario un poco nervioso, hipocondríaco y algo pesado, siempre con buena cara, humor y mostrando una paciencia y profesionalidad infinitas.
En un par de días el bajo estaba listo para ser devuelto. El envío lo gestionó él mismo y al día siguiente lo tenía en casa, perfectamente embalado y protegido.
Cuando lo abrí mis sensaciones fueron flipantes: el bajo estaba en muy buen estado cuando se lo envié porque es un bajo muy, muy, muy, mimado y cuidado; pero cuando me lo devolvió fue como si yo fuese su primer dueño y como si el bajo estuviese saliendo del taller Fodera de Brooklin... IMPRESIONANTE.
Un trabajo de una calidad y perfección a la altura de muy pocos, cuidando todos los detalles, por pequeños que fuesen y mostrando un conocimiento de la materia y una profesionalidad fuera de lo común.
El precio no lo voy a comentar aquí pero diré que fue muchísimo más barato de lo que me esperaba en un principio (aunque es cierto que me lo confirmó antes de empezar a trabajar en el bajo).
En fin... una experiencia muy satisfactoria que, estoy segurísimo, se repetirá en un futuro.
Un abazo enorme, Xavi, por si lees esto!

