A ver, te cuento mi experiencia, por si te sirve de ayuda: yo siempre he sido un fiel defensor de las cuatro cuerdas. De hecho, creo que un bajo de cuatro cuerdas siempre suena mejor que el mismo modelo en versión de cinco. Es como que lo veo más compensado, no se, jejejej...
El caso es que nunca me había planteado cambiar a cinco cuerdas y todos mis bajos eran de cuatro, hasta que pasó por mis ojos el bajo de mi vida: un Fodera Emperor Deluxe con un combo de maderas clásico de fresno, arce y ébano con pastillas singlecoils en TalkBass. Era el bajo que siempre había estado buscando, pero me fastidiaba mucho que fuese de cinco cuerdas.
El problema es que llevaba mucho tiempo buscando ese tipo de bajo en cuatro, pero no encontraba ni para la de tres... de hecho, no lo encontraba ni en cinco, porque todos los Foderas que veía de compra venta era de maderas exóticas, tapas de raíz y pastillas de doble bobinado, y yo tenía claro que quería un Jazz Bass "puro", pero fabricado por Fodera.
Estuve decidiendo entre:
a) Dejar pasar esta oportunidad
b) Aprender a tocar en cinco cuerdas y tragarme todo lo que había hablado de estos bajos durante toda mi vida.
Finalmente elegí la opción b) y compré este bajo. No me arrepiento nada de haberlo hecho. Es, de lejos, el mejor bajo que he tenido en mi vida, aunque tuve que adaptar un poco mi técnica para tocar este instrumento.
Para elló hablé mucho con varios colegas profesionales que siempre han tocado con cinco cuerdas y llegué a la siguiente conclusión:
No hay que emparanollarse: es un bajo como los de toda la vida y se toca exactamente igual. La única diferencia es que tienes una cuerda más que puede ser molesta al principio, pero que te olvidas de ella en cuanto llevas unas semanas tocando todos los días. Esta quinta cuerda te ofrece la posibilidad de tocar ciertas notas graves del registro del instrumento sin tener que bajar la afinación a las cuerdas o usar "drop tuners", pero a la hora de la verdad, todos los bajistas profesionales de cinco cuerdas coincidían en lo mismo:
no se debe abusar de esa cuerda. No se trata de empezar a tocar todo en el registro grave del instrumento, es pensarlo como que dispones de un recurso más, y usarlo como tal: cuando veas que quedan bien esas notas, para facilitar un pasaje de digitación complicada, para dar un efecto especial a alguna intro o fin de tema, etc...
También es cierto que, en algunos estilos concretos, un cinco cuerdas es imprescindible... Por ejemplo, uno de esos colegas me comentó que perdió una gira con un musical potente de Madrid porque, en esa época, aún no tocaba cinco cuerdas...
