Hace unos días me llegó un antiguo bajo japonés de los 60-70, por lo que pude averiguar, es un "Electra" de escala corta PCM-E335-BASS-V1 de la factoría Matsumoku, de gama baja supongo, el empleado acababa de llegar de vacaciones el día del montaje o tenía el día cruzado, porque éste deja mucho que desear, clavijeros desalineados, botón de la correa también, pastillas, etc..
Bueno, el bicho en custión tenía dos problemas graves. El primero sin solución es unas roturas por aplastamiento en la tapa superior a la altura del cajón del mástil. Y la segunda, el mismo cajón, con el paso de los años, diseño o calidad de la madera, y tensión de cuerdas, se había doblado hacia arriba, para que os hagáis una idea, pasaba un dedo entre la cuerda y el último traste.
En la pared queda bonito, pero quería que al menos fuera tocable, lo que hice fué, desmontar, sujetar cuerpo, y dominar el cajón hacia abajo lo que pude, sin forzar una posible rotura de la caja, hacer un taladro pasante (falta pintar de negro) y meter una varilla de acero con un taco de madera al final que apoya en la caja a modo de alma para intentar que no vaya a más la curvatura, y hacer una cuña bastante pronunciada para buscar la mejor alineación de mástil-cuerpo. El resultado ha sido bastante bueno, ha quedado una altura de 3,5mm en el último traste.
Bueno, no me enrollo más, pongo unas fotillos, y a ver si próximamente puedo poner alguna muestra de sonido.
Saludos.
