A los 14-15.
A los 20 ya tocaba en serio. Soy muy visceral.
A los 30 renuncié a una gira que tenía firmada cuando supe como era el alojamiento. Estaba harto de ser un chico malo de la música.
Me casé.
La cagué. (no es exacto pero rima)
Lo dejamos,
y lo celebramos. (rima y es literal)
A los 35 había dejado de tocar de forma activa y profesional, me dedicaba a producir y estaba convencido de que era más rentable, más productivo, y más cool secuenciar una línea de bajo que buscar a un bajista.
Para matarme a serenatas, lo admito
A los 40 y pocos había tenido más divorcios que bajos en la etapa anterior y la cosa prometía seguir, empezaba a estar harto de ser un chico malo del amor.
De esas dos etapas quedaron dos cosas molonas, de la primera que tenía bajos y de la segunda que no tenía hijos (milagrosamente) así que el mensaje que me mandaba el destino estaba claro.
Desmonté el estudio, un amigo me prestó un 6 cuerdas, el plan era estar una semana haciendo escalas, solo escalas, a destajo, a ver si era viable volver a tocar.
A los 3 días le devolví el bajo y me compré un Yamaha John Myung, el gama media, no el "de verdad".
Al los 3 días con el Yamaha decidí vender todos los 4 cuerdas, todos.
Curiosamente, con lo sentimental que soy, no me dio ninguna pena según iban saliendo.
Desde entonces hasta la actualidad dos cosas molonas, Música y Vida,
freeman
Lo bueno del asunto es que cojo el bajo con la misma ilusión que cuando tenía 15 años y estaba empezando, lo comentaba con alguien que se acaba de registrar, el instrumento que todo el mundo siente y que casi nadie oye, nosotros lo oímos y lo sentimos, es una flipada, a casi cualquier tema le puedes quitar todo menos bajo-batería y parte solista, con esas 3 cosas ya tienes
música pá rato...
Saludos!