Hoy el bajado a Elche a mi luthier y había allí un chaval joven con un Dingwall de 6 cuerdas, de color como púrpura, muy bonito. Como sabeis son los bajos con los trastes esos en abanico.
Y nada allí hemos hablado un poco y me ha dejado el instrumento mientras él "flipaba" con mi Smith.
El caso es que me ha parecido un bajo muy bien pensado en cuanto a como queda colgado, nada de cabeceo, cuerpo cómodo...aunque pesaba más de lo que yo me pensaba, no tanto como mi Smith pero un peso relativamente elevado.
Estaba hecho en Asia aunque al chaval le había costado casi 2500€, eso me sorprendió...la calidad de acabados es la que encuentras en bajos de 1000€ menos, coño, como la de mi Yamaha TRB1006 indonesio que me costó 1000€
Supongo que se pagará la tecnología....la cual a mi no me ha gustado nada. Llamarme antiguo pero tener tan interiorizado las posiciones en bajos "normales" y derrepente pasarme a eso...vaya lío! no me ha parecido nada facil de tocar, aunque el mástil era tirando a tocho y eso no ayudaba. Hacer transiciones entre posiciones era un lío, me faltaba espacio en la primera y la 6ª al revés, demasiado espaciada.
Por otro lado nota a nota practicamente no había variaciones de volumen entre las cuerdas, lo cual es muy positivo, aunque la electrónica me pareció sosa la verdad. Un sonido nada del otro mundo.
Supongo que es un bajo muy muy enfocado al estilo del chaval, que era metal progresivo.
Los que estamos acostumbrados a un sónido más "clásico"...mejor mirar otra cosa.



