El diseño del mástil / diapasón es aún más uniforme, por motivos obvios. Tampoco es plan de innovar mucho en este campo, claro.
Sin embargo, cuando llega el turno de las palas, y dejando a un lado temas legales de sobra conocidos (por lo visto no se pueden copiar las palas de Fender), ahí es donde muchos luthieres han visto su espacio para innovaciones estilísticas y para dejar su sello. De hecho muchas marcas usan el diseño de la pala como una especie de firma, para diferenciar sus modelos de los de otras marcas. Y claro, ocurre lo que ocurre: ahí es donde sale a relucir en todo su esplendor el más que discutible sentido del gusto de algunos (muchos) de ellos.
Abro este hilo con la sana intención de exponer a la vista de todos el pésimo sentido estético (rayano a veces en la enfermedad mental) que sufren luthiers y diseñadores de bajos, mostrando algunas de sus abominables creaciones.
No empezaré con Warwick, sino con algo muy anterior. Se le perdona porque es el tito Leo y porque fue el primer bajo del mundo, se nota que el hombre había estado liado con el diseño de las pastillas y esas cosas, y cuando llegó al diseño de la pala tenía ganas de terminar. Horrible:

A este no hay nada que perdonar, primero porque nunca he visto al tío vender otra cosa que no sean copias descaradas de Fender (pero al doble de precio), y segundo porque lo único que cambia, lo cambia para mal. Joder, que parece la pala de un Fender dibujada por un niño de cinco años, vaya cosa amorfa:

Por último, lo de este señor no tiene nombre. Qué manera de destrozar un bajo y una marca, por diossss

Participen.



















