Me gustaría aprovechar este hilo para comentar un par de cosas del primer libro de Albertus. Creo que este hilo viene más al caso que el de Compraventa, que a fin de cuentas es el anuncio en sí y yo no soy quien para subirlo.
ATENCIÓN: LADRILLO A LA VISTA
Compré el libro hará cosa de un mes y, vaya por delante, la verdad es que no he tenido hasta ahora tiempo de trabarlo (ya te lo dije, Alberto: hasta que no acabe con el libro que estoy trabajando ahora, y me llevará aún un tiempo, no podré ponerme con el tuyo).
De todas formas, el otro día estaba ojeándolo por encima, leyendo algunas de las notas y me paré a pensar sobre el libro en cuestión.
Siendo prácticos, de primeras se lee peor un libro hecho a mano que uno con su letra clarita hecha con ordenador. Y los textos, escritos a máquina de escribir, tienen errores que se habrían podido corregir con el ordenador. O sea, que tras tanto trabajo manual resulta que el libro es “peor”.
Y sin embargo no podía dejar de pensar: ¿cuánto tiempo te llevó hacerlo? ¿Cuánto dinero vas a sacar con él (el cálculo hasta ahora sería fácil, teniendo en cuenta en precio y cuántas unidades llevas vendidas, que a día de hoy serán unas 90, supongo). Más allá del tiempo empleado: ¿cuántas horas has tenido que estudiar-practicar-escuchar para tener el conocimiento necesario para hacer estas transcripciones?
Y por supuesto, ¿por qué tomarse la molestia de hacerlo “peor” a mano, cuando podías haberlo hecho “mejor” y más rápido con el teclado?
A muchos, y me incluyo entre ellos, nos encanta que ciertos bajos estén hechos a mano por un luthier, frente a la producción en masa de las grandes marcas. Muchos dicen que un bajo hecho a mano tiene un “alma” (y ya sabéis que no hablo del mástil) del que carece el instrumento industrial. Incluso se justifica con ello un precio muchísimo superior. Pero por algún motivo poca gente se plantea lo mismo cuando es un libro lo que tiene entre manos. ¿Se siente lo mismo leyendo un libro “normal” que con uno en el que puedes ver, literalmente, la mano del autor (o del transcriptor en este caso, por respeto a Pino Palladino)?
Por último: Berklee University Press no me incluyó en su libro ninguna nota escrita a mano por el autor. No tienen por qué hacerlo, por supuesto, ni mejora para nada el uso del libro. Pero soy de los que cree que los detalles, por pequeños que sean, configuran el todo de forma decisiva. Como esa semicorchea corta y rápida, casi inapreciable, pero sin la cual la estrofa no sería la misma.
Por todo lo mencionado, gracias por tu libro, Albertus. A ver si por fin saco tiempo para trabajarlo un poco y a ver con qué nos sorprendes en el segundo (Jeff Berlin, Jeff Berlin, Jeff Berlin

...)