Como en todo, hay que ir paso a paso. Como sabes, el slap son 2 pasos: slap y pop.
El slap es golpear con el canto del pulgar la cuerda. Esto lo puedes practicar con un tablón de madera o directamente encima de una mesa. Se trata de golpear la mesa con el canto del pulgar. Todo lo que haces ahora con los dedos lo puedes hacer con el canto del pulgar. Primero despacio para golpear con precisión cada una de las cuerdas y, a medida que cojas soltura, vas incrementando el ritmo. El golpe tiene que ser seco y rebotar como si estuvieses pegando a la cuerda con una baqueta de bateria. Como en todo, no hay que acelerarse si no se tiene precisión, por tanto, debe sonar la misma melodía que ejecutas con los 2 dedos pero con el pulgar (igual de uniforme en tempo y volumen).
Sólo cuando hayas cogido precisión y, como quien dice, te dé igual tocar con el pulgar que con los dedos (esto puede ser cosa de meses) pasas al pop. El pop consiste en agarrar la cueda por debajo de ella con el índice o con el medio (es bueno acostumbrarse a tirar de la primera con el medio y de la segunda con el índice, esto permite técnicas muy veloces después) tirar de ella y soltarla para que golpee contra los trastes del mástil. Y lo mismo de antes, debes poder efectuar lo mismo que haces con los dedos pulsando las cuerdas, pero ahora tirando de ellas.
Cuando dominas ambas técnicas independientemente, puedes combinarlas, con la particularidad que son complementarias, es decir, después de un slap puedes hacer un pop con un simple movimiento de muñeca. De hecho, si te fijas en la batería, el slap correspondería al pedal del bombo y el pop al golpe de caja.
