Evidentemente cada uno hace con sus bajos, o sus cosas en general, lo que quiera. Pero creo que eso todos lo tenemos claro y no creo que sea de lo que se está hablando, ¿no?. Si así fuese habría poco que decir ya que la libertad de cada uno para decidir y hacer según su criterio está fuera de toda duda...
Creo que de lo que se trata es de otra cosa, de si esto que ha hecho con sus bajos nos parece adecuado, operativo, etc. Y es ahí donde cada uno tendrá su opinión, pero insisto, al margen del argumento de que si a él le gusta que lo haga, que eso nadie lo discute y de hecho no nos ha pedido permiso y lo ha hecho.
Tengo un amigo que hace ya muchos años llevaba un ford fiesta del que presumía que estaba trucado y de que le había metido 150 caballos. No sé si era cierto pero desde luego aquel coche tenía una potencia para la que se notaba al ir en él que para nada estaba pensado, y así, un día, se salió en una curva y no se mató de milagro. Aquel ford fiesta con 80 caballos iba sobrado. El coche no estaba pensado para 150. No tenía la estabilidad necesaria.
Soy de la idea de que los productos tan pensados y elaborados como un automóvil o un bajo como los que calza el amigo, llevan una carga de diseño importante detrás, buscando optimizar aspectos muy variados (ergonomía, resonancia, etc.), en resumen optimizar su rendimiento, con mayor o menor éxito, pero desde luego con bastante razonamiento detrás, no con la primera solución que les vino a la cabeza. Evidentemente muchos aspectos pueden ser modificables para adaptarlos a los gustos personales de un usuario. Un volante más cómo, unas determinadas llantas, asientos, y mil cosas más en el caso del coche, o quitar trastes (o ponerlos), cambiar electrónica, etc en un bajo. Creo que son modificaciones compatibles con la esencia general del producto y la lógica con la que han sido diseñados que mejoran la experiencia con el producto acercándola a necesidades o gustos particulares.
Ahora bien, creo que hay otras modificaciones que no presentan esa compatibilidad. Que son demasiado agresivas y entran en conflicto con otras partes del diseño, como meterle esa burrada de potencia al coche de mi amigo, para la cual no estaba preparado y no podía gestionar, o modificar así tal cual el número de cuerdas de un instrumento, lo que puede afectar a aspectos clave del diseño del instrumento (ergonomía, espaciado, tensiones...).
No digo que el resultado para él no sea más cómodo que el estado original, si así fuese habría parado con el primer bajo que modifico. Digo que el rendimiento de ese instrumento modificado a 5 cuerdas dudo que sea óptimo. Es decir, creo que será peor bajo (en cuanto a funcionamiento) de lo que era originalmente en el formato 4 cuerdas para el que había sido pensado, y creo que también ofrecerá peor rendimiento que un instrumento hecho por un luthier bajo las especificaciones que este hombre estaba buscando. Por eso es por lo que no entiendo la insistencia con esta modificación que ha tenido este tipo. Sin duda estará disfrutando más sus insrumentos, y me alegro, pero creo que ha empeorado su rendimiento como instrumentos, y que con esas características podría haber encargado instrumentos concebidos para ello mejores que los que ha conseguido.
En cualquier caso es mi opinión y puedo estar totalmente equivocado. Realmente lo interesante sería que alguno de los grandes luthieres que tenemos en el foro diese su punto de vista sobre el impacto que una modificación de este calibre tiene en el instrumento y lo adecuado o no que es.
ladrillaco...
