Uno le estaba contando al otro lo mucho que lo flipaba con una canción que se llamaba "Smoke on the water" de unos tal Deep Purple (por cómo lo decía se ve que acababa de descubrir el grupo hacía poco). Y en concreto le hablaba a su amigo sobre lo cojonuda que era "la parte en la que entra el bajo y hace: ton, ton, ton, ton, ton, ton..." (que ya sabemos todo cómo es
-por un lado, porque es gratificante comprobar que hay chavalines a los que les pica el gusanillo del Rock, y no por el Hip Hop (que es lo que parece que más se lleva entre la chavalada).
-por otro, porque también es gratificante ver que la buena música, hecha sin atender a modas, perdura y se mantiene vigente y actual. Coño, "Smoke on the water" la escucharon y la fliparon nuestros padres, nosotros, y parece que las generaciones venideras lo seguirán haciendo.
-por último, porque me recordó el tiempo en que empezaba a "descubrir" música, grupos y canciones... y como sentía algo especial que me dilataba las pupilas y me electrizaba el cerebro, cada vez que daba con algún TEMAZO. Esa sensación la sigo experimentando de vez en cuando, pero no con la intensidad o de la misma manera que me ocurría de chavalín.
Además, estos temas superclasicorros, como este sobre el que hablaban los chavales del semáforo, los tenemos todos más que escuchados, digeridos y diseccionados. Nos siguen molando, pero yo al menos pocas veces siento ese "pinchazo" de las primeras veces. Quién pudiera escuchar algunas canciones de nuevo por primera vez!
Saludos.



