JazzMarius escribió:Los que hablais mal de squier, se ve que no sabeis de que hablais.
Yo tengo un Squier precision Special de 5 cuerdas con dos pastillas jazz y me encanta.no lleva las mejores maderas pero sonaba muy bien con lo que traia.
Le meti pastillas Sadowsky hum canceling, clavijas hipshot y electronica pasiva fender y apantalle el bajo. A ojos cerrados cualquiera puede probar mi bajo y os aseguro al 200% que nadie sabra decir que bajo es.
Eso si, si las maderas no estan bien y el bajo no es ajustable, no vale la pena, pero si esta bien, vale la pena siempre y cuando lo uses despues y dispongas del dinero.
Y OJO que hay muchos squier mucho mejor que los fender MIM. Y eso sin hablar de los Squier made in Japan que son Muy superiores!!
Pues vale, pero es que esa no es la discusión que estamos teniendo. El autor del hilo no está diciendo que se quiere comprar un bajo y que le gusta un Squier, en cuyo caso le diría que se lo comprase porque no me parecen malos instrumentos (aunque un Epiphone Thunderbird, mismamente, se come a cualquier Squier Affinity con patatas costando cuatro chavos más). La discusión que estamos teniendo va de gastarse en un instrumento de doscientos y pico euros una cantidad superior a lo que vale el propio bajo, un bajo que no es ni bueno, que está hecho en China o en Corea o en Indonesia, cuyo cuerpo será un puzzle de madera que tampoco será buena, que la electrónica sería para cambiarla también de paso entera...
¿De verdad compensa? ¿Es lo adecuado gastarse ciento y pico euros en un Badass, mas luego unas buenas pastillas (un set PJ de EMG, no olvidemos la configuración de pastillas de ese bajo, son 140€ en Thomann)? Y luego un mástil, que si lo quieres de buena calidad te saldrá por un pico, y todo eso en vez de gastarte ese dinero sumado a lo que se saque por el bajo (que podrían ser otros 150, 200€) en un G&L, un Fender MIM, incluso un Fender americano de segunda mano estirándose un poco... incluso después de hacerletodos esos apaños, seguirían siendo piezas cojonudas montadas en un cuerpo de madera de bajo barato que no va a aportar al sonido nada especial.
Ademas, ¿a qué exactamente le tiene cariño el autor del hilo de su bajo? ¿A su sonido? Con un cambio de pastillas ese sonido cambiará. ¿A su tacto? Dice que quiere cambiar el mástil, que se vaya despidiendo de ese tacto entonces. Incluso aunque le gustase el color del cuerpo, cualquier bajo se puede pintar de cualquier color; ¿la veta de la madera? ¿Un golpecito que le dio y que le gusta? Si hace esos apaños en su Squier, ese bajo se va a convertir en otro instrumento diferente, tan diferente como es diferente cualquier otro bajo del mundo.
Es que me parece una tontería, la verdad. Y lo dice un ex propietario de una Squier con la que estaba encantado y que la quería mejorar, pero es que aunque sea un cambio de puente, pastillas y clavijas ya es más de lo que vale el instrumento y no va a sonar ni se va a tocar la mitad de bien que un instrumento que valga todo eso junto.