Pues musicalmente, una puta pasada, pero hubo varias cosas que hicieron que me fuese a casa con un sabor un tanto "agridulce"...
La formación era la de trío de Jazz. Avishai al contrabajo, Shai al piano y Amir a la batería.
Shai Maestro, Piano. Una pasada. Tiene formación clásica y se nota claramente en la elegancia en la forma de tocar. Nada de golpes o aporreamientos al piano: pura sutileza y efectividad. Además, tiene el don de saber estar siempre en el momento oportuno en la medida justa. Este chico nunca molesta: colorea a la perfección, crea magníficos solos, rítmicamente increíble, un gusto a la hora de hacer música pasmoso, una pulsación envidiable... Vamos, que me dejó así:

Para mí
el mejor sin duda.
Amir Bresler, Batería. Increíble. Ésa es la palabra que mejor definiría a este jovencísimo músico. Un metrónomo humano. Fué capaz de arrancar una ovación del público durante todos y cada uno de sus solos. Muy bueno, de verdad. El segundo mejor.
Avishai Cohen, Contrabajo. Un genio. Ya lo conocemos todos y sabemos de qué estamos hablando, así que no me extenderé demasaiado: muy creativo, con líneas realmente complejas (tan complejas que juraría que había partes en las que ni él mismo sabía dónde estaba, tanto armónica como rítmicamente), un sonido muy bueno, una afinación bastante buena para ser en directo, un tío muy simpático que interactuaba mucho con el público, etc... Resumiendo: Avishai Cohen en su estado más puro. El líder indiscutible de la noche, pero con dos colaboradores que, bajo mi punto de vista, le hacían un poco de sombra: demasiado buenos.
Lo único que no me gustó demasiado fué que Avishai era demasiado payasete a la hora de tocar. Yo nunca lo había visto en directo, sólo en YouTube, pero tenía de él una imagen más sobria a la hora de tocar... Salió a escena dando saltitos y se puso a tocar gesticulando demasiado y sin necesidad (al menos para mi gusto): poniendo caras raras, sacando la lengua, haciendo posturitas raras con el contrabajo, dando saltitos, se enganchaba al mástil del contrabajo como si fuese un mono en mitad de la jungla...
No sé... debo admitir que eso fué lo que menos me gustó. También porque, quizá erroneamente, me había formado otra idea de él y esperaba verlo con el porte y el saber estar con el que pude ver a Ron Carter el año pasado en
San Javier Jazz Festival, por ejemplo...
A ver, también entiendo que es un espectáculo que lleva super rodado, que el tío controla muchísimo y que estará hasta la picha de hacer siempre lo mismo. También entiendo que, probablemente, si no se lo toma así, acabaría super quemadísimo; pero tengo que admitir que, más que un concierto en un Auditorio y Centro de Congresos, lo de anoche parecía más una quedada de colegas en un garaje que un concierto relativamente "serio"...
Por cierto, el público también dejó bastante que desear: una cosa es que el artista interactúe con el público y éste entre al juego; y otra cosa muy distinta es faltarle al respeto al artista y al resto de público haciendo comentarios tranquilamente y en voz alta (sin cortarse un pelo) durante la música; o poner los pies en el respaldo del que tienes delante. ¡¡Señores, que estamos en un Auditorio!! Sólo faltó que empezaran a rular los petas... A mí me cayó uno detrás que no paró de dar pataditas, comentar cosas con su novieta, pataditas, ahora saco el móvil, más pataditas, ahora le pregunto a mi novia que que vamos a hacer después del concierto, más pataditas... Vamos, que me dieron ganas de cogerlo y estamparlo en el AMPEG de Avishai.
Ésa parte fué la que menos me gustó, pero musicalmente, el concierto fué una pasada. Lo mejor: los bises. Hicieron tres o cuatro (ya no recuerdo), entre ellos una pieza de Salsa (hay que ver que bien se mueven también en ese terreno, los condenados) y un tema y variaciones sobre la melodía de "Los Picapiedra"; con una línea de bajo endiablada que iba modulando, según el ciclo de quintas, a casi todas las tonalidades, jejeje...
Luego también se pareciaba una sincronía, un buen rollo y un entendimiento entre los miembros del grupo nada habitual.
En cuanto al equipo, Shai estaba tocando el
Steinway & Sons de la OSRM (que por cierto, esta mañana le he dicho a la pianista que ni se le ocurriera tocar el teclado de ese piano; que aún tenía las huellas de Shai, jejeje y me ha mirado así:

); Amir tocaba una batería normalita pero con un set de platos de unos 3.000€ aproximadamente (según una compañera percusionista) y Avishai su típico contrabajo amplificado por una torre de bafle y cabezal a válvulas AMPEG. Creo que era un 8x10". No veáis cómo sonaba aquello...
Bueno, creo que como review ya está bien, ¿no?
Ale, me voy al Conser.
