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Resulta que el compañero Groovepower vive aproximadamente a 10 minutos de donde trabajo yo, por lo que resultaba bastante fácil quedar y averiguar si esto podía resolverse bien.
Así que dicho y hecho.
Tras un par de breves encuentros, nuestro compañero me pasó las piezas necesarias para hacer el apaño, y me puse manos a la obra.
El primer paso fue sacar el alma rota. Para lo que hice una regata con la fresadora, con todo el cuidado necesario, y la pieza salió poco a poco deslizándose hacia atrás por el carril recién abierto.

Una vez fuera el alma, se vio que estaba muy deformada, razón por la que el mástil mantenía por defecto una curvatura excesiva aún en estado de reposo. Quizás fuera este el motivo por el que se partió la rosca, ya que Groovepower no conseguía ajustarlo bien y la rompió a base de insistir.
También comprobé que el lubricante que cubre el acero estaba endurecido, lo que todavía dificultaba más la acción de la varilla.
Groovepower había encargado una varilla nueva para hacer la sustitución, y todo parecía apuntar a que la operación sería sencilla, pero cuando tuve la pieza nueva en la mano, las cosas cambiaron.
Resulta que la varilla nueva era de otras medidas y formato diferentes, por lo que no se podía utilizar. Busque una de las medidas adecuadas en internet, pero no hubo forma.
Tampoco era un drama, y podía resolverse fácilmente
La solución fue adaptar la pieza antigua a la nueva, y hacer un apaño.
Lo hice de la siguiente manera:
La varilla original es mas corta que la nueva, y tiene el tambor de anclaje mas grueso y achatado, por lo que corté la varilla nueva a la medida adecuada, saqué el tambor original de la varilla deformada, y lo soldé a la nueva. Como no tengo grupo electrógeno para hacer este tipo de soldaduras de alta resistencia, fui a ver a un amigo herrero, que lo hizo en unos minutos. Está acostumbrado a que le lleve cosas raras de guitarras que arreglo por encargo, así que no se sorprende de nada que venga de mi parte.

Pero sigamos. También tuve que cortar la rosca unos milímetros, pues la original es más corta. Aquí se ve la original partida, con el trozo de rosca que había quedado dentro de la nuez.

Al acabar la operación, la varilla de recambio era idéntica a la original, y me sobraron varias piezas de una y otra. En esta foto se puede ver que la varilla vieja está curvada. Al natural todavía se ve más la deformación.

Una vez limpia y bien lubricada, la nueva varilla entró en su posición sin problemas.
El siguiente paso fue rellenar la regata hecha en la madera. Lo hice con una pieza de haya, que es más dura que el arce y mucho más resistente para estas operaciones.

El encolado se presionó firmemente y se dejó secar varios días

Tras un buen recorte y lijado de las piezas, el acabado es impecable. Ni siquiera hizo falta rellenar con masilla. Una simple pieza bien ajustada, y evitamos cualquier problema de resonancias que pudieran preocupar al oído mas hipersensible del planeta.

Ya sólo quedaba montar el bajo de nuevo.
En este caso, como Groovepower me había dicho que había estado forzando el alma con la intención de conseguir una acción muy baja, lo que hice para no tener que volver a forzar el mástil, fue variar ligeramente la inclinación del mástil respecto al cuerpo. Es un truco que suele emplearse mucho en bajos vintage, los cuales muy pocas veces se dejan ajustar con las acciones tan bajas que estamos acostumbrados a usar ahora.

Una vez montado, y con las cuerdas puestas y afinadas, ajusté la curvatura del mástil y conseguí una acción excelente para un Jazz Bass, con aproximadamente 3 mm entre diapasón y cuerdas en la zona del mástil que toca con el cuerpo.
Con esta acción la 1ª cuerda trasteaba únicamente en el traste 12, muy poco, pero lo suficiente para ser imperfecto, así que limé un ligeramente el traste en esa zona, y el problema desapareció. La operación es casi imperceptible, pues fueron sólo unas décimas de milímetro, lo justo para que la cuerda dejara de rozar.
Finalmente, dejé reposar el bajo 24 horas, que pasaron sin ningún contratiempo. Lo quinté perfectamente, y listo.
Hoy lo probé durante unos minutos, y va de maravilla. Ningún trasteo, muy cómodo...Creo que el paciente está perfectamente recuperado.
Mañana se lo entrego a su propietario, el cual confío que quede satisfecho.
Espero que Groovepover os deje sus impresiones aquí cuando lo haya testado. Por mi parte doy esta misión por acabada. Tengo otros pacientes sobre la mesa de operaciones que me esperan.
Ya os iré contando.






