Hombre, en realidad el sonido de un instrumento no "es" bueno o malo. Simplemente responde, o no, a un criterio de gusto que nos viene dado, sobre todo, por lo que estamos acostumbrados a oir.
La mejor guitarra eléctrica que quieras ponerme delante muy posiblemente chirriaría en los oídos de cualquier músico de 1960 para atrás (y de muchos para adelante). De igual forma, si los discos clásicos de la Motown se hubiesen hecho con un bajo Academy es muy posible que nos encantase su sonido "clasico" y que ahora nos pegasemos por esos bajos.
Con los adecuados estímulos, y a fuerza de repeticiones, quien sabe si no podriamos llegar a adorar el sonido de una uña rasgando una pizarra.
Eso si, me sumo a lo que dice Bartok: gusta que digan que tu bajo es demasiado perfecto. Ahora solo falta que también lo digan los que me oyen a mi tocarlo
