Muy interesante, la verdad.
Fender fabrica sus instrumentos para un tipo de cliente. Fender es marca, es historia del rock, y de tantos estilos musicales, y eso es lo que nos vende. La prueba de que lo hacen bastante bien es que sus bajos se venden como rosquillas, y es el primer bajo que a cualquiera sin puta idea le viene a la cabeza cuando escucha esa palabra.
Ahora nos metemos en en foro con la errónea idea de que el fender del tiempo presente, es un instrumento artesanal, y eso si que NO. Fender fabrica en unas cantidades de la hostia, es imposible hacer un trabajo de artesano manejando las cifras de una empresa líder en el mundo.
Ahora bien, en mi modesta opinión, todo viene un poco de que Fender se aprovecha de su imagen de ser los inventores del instrumento, de ser los primeros, y de ser los únicos y legítimos poseedores de ese fundamento del bajo eléctrico tradicional, clásico. Lo tradicional en la fabricación de Fender se pierde en el mismo momento en que la empresa crece. Pero la imagen histórica, reflejo de la manera artesanal de trabajar del mítico Leo Fender ha de mantenerse, porque ahí es donde radica la ventaja sobre los demás fabricantes.
Funcionalmente han sabido mantener lo que los bajistas demandan de sus instrumentos, porque siguen siendo los líderes.
Si alguno de nosotros tiene la intención de comprarse un nuevo bajo, un jazzbass, sabe de sobra que tiene dos opciones:
Fender te proporciona imagen de marca y un producto muy concreto que ya sabes lo que te da antes incluso de probarlo, y un luthier te ofrece iguales funcionalidades sólo que con un trabajo y acabados artesanales.
La superior inferior calidad de uno u otro producto es totalmente subjetiva, y depende del que paga por el bajo.
Eso es lo que yo creo
