Yo toco en una banda de Power Metal y tenemos temas bastante rápidos y cañeros, así que comprendo lo que dice el forero. No obstante, eso de que el batera no se pueda bajar... es un mito que luego explicaré.
Por muy rápido y/o cañero que sea el estilo de la banda, con una buena ecualización (pensada para la mezcla) y unos volúmenes razonables (que todo se oiga alto y claro, pero sin reventar a nadie) se hacen auténticas maravillas.
Hay que pensar en una cosa, y es que cuanto más alto es el volumen con el que se trabaja, sobre todo en locales pequeños y cerrados, más ruido habrá y más costará que todo se escuche claramente. La tendencia natural de los músicos cuando no se oyen es la de "subirse un poco más", y no siempre es lo correcto. Antes de subir por subir, hay que pensar si no existe la opción de bajar algo.
Volviendo con el tema de las ecualizaciones. Algunos guitarristas metaleros suelen tener la mala costumbre de utilizar distorsiones pesadas con muchos graves, lo que suele dar lugar a una bola de ruido ininteligible que afecta tanto a la batería como al bajo. La reacción de uno y otro, respectivamente, es atizarle más fuerte y subirse el volumen, con lo que iniciamos una guerra de ruido que nos perjudica a todos y le hace un flaco favor a la mezcla de nuestra banda.
En nuestro local nos hemos pasado bastantes horas ajustando la mezcla entre guitarra y bajo, buscando sonidos en los que ambos empasten sin perjudicarse, sino más bien complementarse y reforzarse. No tiene mucho sentido usar distorsiones con unos graves exagerados si ya tienes ahí un buen bajo sosteniendo toda la mezcla, ni ecualizar un bajo con unos agudos excesivos en los que se coma las frecuencias de las guitarras. Tenemos el error de pensar instrumento por instrumento, en lugar de buscar la suma de todo.
Otro error frecuente es el de subir los potes de EQ sin tener muy claro lo que hacen, y sin ser conscientes de que ese rango de frecuencia que estás aumentando va a afectar si o si a los demás. Esto lo he visto en muchísima gente. Algunas veces viene bien reducir ciertas frecuencias, en lugar de siempre aumentar otras para compensar.
Regresando a la cuestión de la batería. Por muy metalero y cañero que seas, con la suficiente técnica y voluntad se puede controlar la dinámica y hacer que suene más suave o fuerte según el contexto lo requiera (cosa que también agradecerán tus oyentes). Además, existen accesorios como las sordinas (para caja y timbales) y las espumas o mantas en el interior del bombo para amortiguar su sonido y reducir el exceso de armónicos que enturbian el sonido. Esto último yo diría que imprescindible en estilos donde se utilice la técnica del doble pedal a menudo, ya que requiere un bombo más bien seco y con pegada.
Resumiendo un poco todo lo dicho, es una cuestión de volumen, ecualización y, sobre todo, mentalización por parte de los compañeros de una banda. Se trata de buscar el bien común por encima del lucimiento personal. Cosa harto difícil según con quien te juntes...
Propongo que os reunáis un día y tratéis el asunto, en pos de soluciones viables. Aumentar más el volumen no es factible, desde luego, así que tendréis que optar por otras alternativas
